por | Jun 17, 2021 | En el hogar
¿Te imaginas una botella PET que sea tan resistente como un ladrillo, pero amigable con el medio ambiente? Pues es posible: son los llamados ecoladrillos, fabricados con botellas plásticas rellenas a presión con residuos inorgánicos limpios, secos, y dentro de lo posible, no reciclables.
Por Josefa Zepeda
Un estudio realizado por la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (ASIPLA), dice que en Chile se recicla aproximadamente un 8% (83.679 mil toneladas) de plástico al año, y el consumo total son 990 mil toneladas.
Los ecoladrillos podrían ser una solución paliativa al problema del plástico, ya que son un elemento de construcción que se fabrica a partir de una botella plástica, que se llenan a presión con bolsas o papeles plásticos compactados dentro, también puede ser con cualquier residuo inorgánico. El resultado es una botella tan resistente que sirve como bloques de construcción, que pueden ser utilizados para producir varios objetos, como muebles, bancas, paredes de jardín, invernaderos, etcétera.
Según Fernando Espinoza, director del proyecto Ecoladrillos -impulsado por la Subdirección de Innovación e Investigación Aplicada de Duoc UC– al elaborar un ecoladrillo, se evita que cerca de medio kilo de residuos inorgánicos terminen en un vertedero sanitario.
Los ecoladrillos tienen un sistema de baja tecnología, apto para hacer desde el hogar: solo se necesita una botella PET y todos los residuos inorgánicos del hogar. La idea es que sean desechos que no se pueden reciclar, o es más difícil como: envoltorios, cartones plastificados, aluminio, envases de yogurt, plásticos que no entran en el reciclaje, entre otros. Lo importante es que estén limpios y secos, para evitar que se produzcan hongos en el interior, y deteriore la funcionalidad de este.
Más que reciclaje: autoeducación.
Felipe Castillo es fundador de la Fundación R, que nace a partir de la idea de vivir sin dañar el medio ambiente. Su principal fin es educar e informar a la población sobre los ecoladrillos para que puedan colaborar en el proceso de reciclaje y recolección.
Castillo comenta que desde la fundación lo ven como un elemento educativo de concientización: “Prácticamente te autoeducas haciendo un buen ecoladrillo, porque te das cuenta de cuánto son los residuos que realmente caben en esa botella bien compactados, que son muchísimos”.
Los ecoladrillos tienen muchas ventajas, entre las más importantes son que reduce la contaminación del medioambiente al utilizar una gran cantidad de plástico; no requieren mayor tecnología para elaborarlos y son de bajo costo, ya que se reutilizan materiales que irían al bote de basura; además son limpios, fáciles de almacenar y transportar.
Para que sea apto construir con ecoladrillos, los residuos deben quedar bien compactados al interior de la botella, o sino quedan espacios de aire que son imposibles de eliminar, y generan que el ecoladrillo pierda eficiencia. Se recomienda que cada cinco o diez residuos se compacte lo más posible con ayuda de un palo.
Desde la Fundación R, además de educar, reciben los ecoladrillos de las personas. Pero para que puedan ser recepcionados deben pasar la prueba de calidad: una botella de litro y medio debe pesar mínimo 500 gramos. Castillo explica que otra forma de comprobar la resistencia es: “Si uno se para con los dos pies arriba del ecoladrillo no se debería deformar, ni debería sonar. Debería resistirte sin ningún inconveniente”.
Construcciones sustentables
Los usos que se pueden dar a este elemento son variados. Entre los más comunes está la mobiliaria urbana, como bancas ecológicas, juegos infantiles, macetas para cultivos, huertos urbanos, muros de protección, invernaderos, entre otros.
Sin embargo, Fernando Espinoza, director del proyecto Ecoladrillos, sueña con construcciones más grandes: “Ojalá pudiéramos hacer miles de casas y lograr limpiar el medio ambiente lo más posible. Tenemos una causa importante que es ayudar a mejorar las condiciones de habitabilidad de nuestra región, y ojalá podamos aportar en otros lugares”.
Para lograr construir viviendas con ecoladrillos, estos deben haber pasado ciertos criterios de la Norma Chilena de la Construcción. El equipo de Espinoza está trabajando en ello, y actualmente solo les faltan tres pruebas para que puedan incorporar sus ecoladrillos como material aprobado y seguro.
Además del ecoladrillo casero, existe uno más industrializado, en donde el proceso conlleva triturar plásticos, que pueden ser de mayor densidad, y mezclarlo con otros materiales, como con la arenilla resultante del cemento, o inyectar ese picadillo directamente en la botella.
Este tipo de ecoladrillo es más apto para las construcciones, ya que tiene un estándar mayor de calidad al ser elaborado con maquinaria. Sin embargo, Espinoza explica que uno casero puede llegar a ser igual de bueno, siempre que la persona se haya educado al respecto.
Felipe Castillo, de Fundación R comenta que los ecoladrillos han tomado fuerza en los últimos años, sobretodo en pandemia. Sin embargo, aún no están presentes en el mercado, y concluye: “Es importante que se empiecen a valorar, que empiece a funcionar en la economía circular el tema del ecoladrillo, para que pueda ser un retorno para las personas que lo están haciendo”.
por | Jun 15, 2021 | En las empresas
El evento se realizará el 22 de junio en modalidad online. El link lo encuentras en la nota.
Hace un año el grupo Natura &Co lanzó públicamente su visión de sustentabilidad Compromiso con la Vida 2030, con el objetivo de enfrentar cuestiones globales urgentes.
El evento se realizará el próximo martes 22 de junio a las 10 de la mañana y se transmitirá desde Brasil. El grupo Natura &Co mostrará cómo se ha enfrentado los efectos de la pandemia, qué soluciones ha desarrollado para la crisis climática y para proteger la Amazonía, defender los derechos humanos y avanzar en la circularidad de sus productos.
Acompañará al grupo Natura, Avon, The Body Shop y Aesop y podrás unirte al evento a través del link https://www.youtube.com/watch?v*pa00X3iPkes
por | Jun 10, 2021 | En las empresas
Este concepto busca reducir el impacto ambiental de los productos mediante el uso eficiente de los recursos, para así facilitar el reciclaje y la reutilización. Distintas empresas ofrecen servicios de empaques sustentables, ya que con la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), los productores deberán incorporar el ecodiseño en su estrategia, sí o sí.
Por Josefa Zepeda
Un estudio de la Asociación de Industriales del Plástico (Asipla) de 2019, indica que cada año se consumen en Chile 990 mil toneladas de resinas plásticas, pero solo se reciclan 83.679 toneladas, es decir, el 8,5% del consumo anual del país. O sea, un ejemplo del protagonismo de una economía lineal.
Es por esto que la economía circular ha comenzado a posicionarse con nuevas formas de producción, en que todo producto, una vez en desuso, se convierta en materia prima de otro proceso. Sin embargo, para lograrlo hay que partir desde el inicio, hay que pensar en el diseño del producto. Y es aquí donde entra el denominado “Ecodiseño”.
Según Cristina Rivera, docente de la Escuela de Diseño de Duoc UC, este concepto “es la metodología aplicable al diseño de los productos que permitirá lograr una eficiencia en el uso de recursos, logrando así generar Economía Circular”. En palabras simples, busca hacer más eficiente el ciclo de vida de un producto mediante la incorporación de criterios ambientales en la fase de diseño y desarrollo, para reducir el impacto ambiental.
En el país, la Ley REP está obligando a las empresas productoras y diseñadores, a repensar las soluciones sustentables y eficientes en todas las instancias relacionadas a sus productos. “Si bien el cambio a un producto ecodiseñado muchas veces requerirá una inversión inicial, en el mediano y largo plazo siempre apunta al ahorro en los costos, lo que significa un tremendo beneficio para las empresas, más allá de su interés o necesidad de ser más sustentables o acogerse a la Ley REP con productos adecuados”, agrega la docente.
Más eficiencia
Entre las ventajas del ecodiseño está la disminución del impacto ambiental de todo el ciclo de vida del producto, además, reduce los costos productivos, ya que aumenta la eficiencia y con ello, genera competitividad en el mercado, ya que presenta productos de menor costo y con el valor agregado de la sustentabilidad, cada vez más relevante para el consumidor.
Fernanda Palacios, gerente comercial en MbM Group -empresa dedicada a la gestión de modelos de economía circular- , comenta que es importante que los productores ocupen un diseño consciente y sustentable, ya que para que un producto sea realmente circular, debe ser pensado desde su concepción.
“Las empresas están pensando cada vez más en cómo cambian los materiales y diseños de sus productos, no solo para cumplir con la regulación, sino porque le están empezando a ver el sentido real de hacer esto, y que hacerlo no necesariamente les implica más costos. Me hace pensar de manera positiva en que el estado del ecodiseño en Chile, va muy bien encaminado”, expresa Palacios.
Un ejemplo de esto es BioBag, una empresa de productos compostables y biodegradables para la gestión de residuos. En Chile, el gerente general Augusto Cubillos, comenta que la idea nace con su socio Rodrigo Alfaro, cuando se dieron cuenta de la gran cantidad de plástico que había en los campos, comenzaron a buscar alternativas sustentables: “Todos nuestros productos se pueden integrar a la naturaleza”, explica Cubillos.
Sus bolsas solo tardan seis meses en degradarse, y comenta que debido a su alta eficiencia se han posicionado en el mercado: “Nuestros clientes son del área empresarial, donde tenemos el 70% de los ingresos. Son compañías como Nestlé, Sodexo, Unilever, Codelco, que trabajan con nosotros usando nuestras bolsas para mover sus residuos orgánicos”.
El ecoetiquetado
El ecodiseño como metodología está apareciendo cada vez más en las carreras de diseño, sin embargo, también es importante que los consumidores estén informados de los materiales del producto, para que puedan reciclarse. En agosto de 2020 se firmó el Acuerdo de Producción Limpia (APL) de Ecoetiquetado, que entrega información a los consumidores sobre la reciclabilidad de envases y embalajes de uso cotidiano, y que ha permitido certificar cerca de mil envases con el sello #ElijoReciclar.
Sin duda los esfuerzos del Estado para promover el reciclaje y la valorización de los residuos han trazado un camino en la economía circular. La docente de Duoc Uc, Cristina Rivera, considera que hay un futuro alentador en el ecodiseño: “Veo grandes oportunidades para el ecodiseño en Chile, es una gran herramienta que tenemos entre manos para actuar. El tiempo avanza y nuestro medio ambiente no espera”.
por | Jun 4, 2021 | En el hogar
La Líder de Comunicaciones del programa y encargada de Economía Circular de Arcadis Chile cuenta sobre la estrategia nacional de residuos orgánicos y la importancia del reciclaje domiciliario, para que las personas lo hagan por sí mismos y contribuyan a disminuir los gases de efecto invernadero y con ello, el cambio climático.
Por Josefa Zepeda
Cuando hablamos de reciclaje, por lo general pensamos en los residuos inorgánicos: plásticos, vidrios, cartón, etc, dejando de lado un componente fundamental para combatir el cambio climático: los orgánicos.
Estos residuos corresponden a los de origen vegetal y los producimos todos los días: cáscaras de plátano, de verduras, huevos, hojas de té, entre otros y cerca del 60% de los residuos orgánicos corresponden a los que se generan dentro del hogar, es decir, más de la mitad de la basura que hay en nuestros basureros corresponde a materia orgánica.
Cuando estos terminan en rellenos sanitarios y se descomponen sin oxígeno, generan gases de efecto invernadero altamente contaminantes para la atmósfera. De hecho, este gas es 28 veces más dañino que el CO2.
¿Cuál es el estado del reciclaje de residuos orgánicos en Chile?
Los residuos orgánicos no eran un tema que estuviera puesto en la palestra del reciclaje y de la economía circular en Chile. Hace un par de años que el Ministerio de Medio Ambiente ha comenzado a trabajar en una estrategia nacional de residuos orgánicos, que se lanzó en marzo de este año, y que tiene metas súper ambiciosas, pero que a la vez nos ponen grandes desafíos.
En Chile, alrededor del 13% de los municipios gestionan sus residuos orgánicos, y eso a nivel país es menos del 1%, o sea, el reciclaje de orgánicos es un porcentaje muy bajo, y la estrategia nacional de residuos orgánicos pretende llegar al 2030 con un 30% de valorización, y al 2040 con un 66%. Por eso las metas son bien ambiciosas, pero también eso hace que todos tengamos que subirnos al carro del reciclaje orgánico, tanto a nivel municipal como a nivel domiciliario.
¿Cómo ayuda el programa a lograr esa meta?
El Programa Reciclo Orgánicos apoya a diferentes comunas a lo largo de Chile a comenzar a implementar sus reciclajes orgánicos. Hemos apoyado a municipios, por ejemplo en la implementación de plantas de compostaje. Hace tres años, en Santa Juana, que es una de las primeras comunas que partió con el compostaje municipal, apoyamos con el equipamiento para la planta de compostaje y recibe los residuos domiciliarios orgánicos del área. Para hacerse una idea, han reducido alrededor de un 20% que el municipio llevaba a rellenos sanitarios. Talca, por ejemplo, está próxima a partir la construcción de la planta de compostaje municipal más grande de Chile, que en un comienzo va a recibir los residuos orgánicos de la macro feria.
¿Por qué es importante reciclar los residuos orgánicos?
Es importante porque cuando los residuos orgánicos terminan en un relleno sanitario, y se descomponen sin oxígeno, generan un gas que es altamente contaminante para la atmósfera: el gas metano. Entonces puede ser que muchos piensen que cuando termina un residuo orgánico en un relleno sanitario se descompone naturalmente, pero no, eso no sucede así, y puede tardar hasta 12 años en descomponerse. Entonces lo importante es que menos residuos orgánicos lleguen a los rellenos sanitarios, porque así se evitan las emisiones de gas de efecto invernadero.
También es importante porque en el fondo, es el único residuo en el que uno se puede hacer cargo, en todos los otros hay otra persona, otro gestor que se hace cargo de los vidrios, plásticos, etc, pero en los orgánicos es el único residuo en que tú te puedes hacer cargo, y la verdad es que con perseverancia se logra. A mi me pasa en la casa que veo efectivamente como la bolsa de la basura se reduce considerablemente, porque los orgánicos son más de la mitad de los residuos que generamos diariamente.
En ese sentido, tiene que haber una gran participación de la ciudadanía para que el reciclaje de orgánicos se lleve a cabo, ¿Cómo se puede lograr una educación hacia este reciclaje?
Desde que partimos con Reciclo Orgánicos impulsamos la sensibilización y educación en la ciudadanía en general. Nuestra primera acción fue en las redes sociales, tenemos más de 70 mil seguidores en redes, y si uno lo piensa, es un público que está interesado en lo que es el reciclaje de orgánicos y cambio climático. Entonces, hemos visto el interés creciente que hay de distintas personas en hacer compostaje y vermicompostaje en sus casas y vemos cómo a nivel ciudadano el tema es algo relevante y hay interés.
Yo creo que es importante seguir difundiendo y sensibilizando para que más personas empiecen a hacerlo en sus casas, y tenemos diferentes vías, las redes sociales son clave, hemos hecho desde talleres online que han funcionado súper bien, y ese material queda disponible en nuestro canal de youtube. También tenemos material educativo en nuestra página web, como la guía de compostaje domiciliario, recetarios, juegos para los niños, glosarios, entonces, si uno quiere partir, hay material, yo creo que lo importante es empezar.
¿Cómo ha influido la pandemia en el reciclaje de orgánicos?
Nosotros vemos diariamente en nuestras redes sociales la cantidad de personas que preguntan, que se interesan por saber más, y en pandemia ciertamente el estar permanentemente en las casas hizo que la gente también se diera cuenta de la cantidad de orgánicos y residuos que se genera, porque antes puede que muchos trabajaran fuera y no dimensionaran, en cambio en la casa la gente se dio cuenta de que se genera mucha basura y se preguntan cómo hacer para generar menos. Sabemos que la crisis climática está en un punto crítico, y la gente está mucho más sensibilizada con eso.
por | May 27, 2021 | En el hogar
Una de las principales preguntas que surgen al momento de desechar algo es si se podría reutilizar o descartar adecuadamente, para no dañar tanto el medio ambiente al tirarlo al bote de basura. En Piensa Circular elaboramos una lista de algunos productos que suelen generar confusión.
Por Josefa Zepeda
Una ampolleta quemada, una bandeja de plumavit, ese aceite que sobró de la cocina, o el cargador de celular que se rompió, son cosas que todos han tenido en el hogar pero no saben qué hacer con ellos una vez que termina su vida útil. Contribuir en que un objeto en desuso no se vuelva un elemento dañino para el medio ambiente, pasa primero por reciclarlo o hacer una correcta disposición final de los residuos.
Si bien se ha avanzado en materia de reciclaje en el país, con la implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje (REP), que establece, por ejemplo, metas de recolección y valorización de la categoría “Envases y Embalajes”, aún existen materiales que no se pueden reciclar en Chile debido a la falta de infraestructura.
Fernando Nilo, presidente y fundador de la Fundación Recyclápolis, explica que esto ocurre porque: “Se requiere de una tecnología y maquinaria en la que nadie ha invertido porque no hay una legislación al respecto. Como no hay obligatoriedad nadie va a invertir en una planta de reciclaje, de residuos eléctricos por ejemplo, porque la gente y las empresas no están obligadas a reciclar, entonces quién va a invertir en algo en lo que no está asegurado que te van a pagar por ese servicio”.
Es por esto que de existir un listado de los producto que son difíciles de reciclar, según los expertos consultados, serían los siguiente:
- Ampolletas
Este objeto está hecho con más de un material. Según la Asociación para el reciclaje de lámparas (España), el 80% corresponde a vidrio, el 4% es plástico, y el resto metales, polvos fluorescentes y mercurio. Estos últimos son compuestos sumamente contaminantes para el medioambiente.
El proceso de reciclaje de ampolletas es complejo, pero no imposible. Sin embargo, en Chile no existen lugares habilitados para reciclarlas, ya que no está la infraestructura necesaria para darles una segunda vida. Por este motivo, es importante no desecharlas a la basura y hacerse cargo de ellas, dándoles una correcta disposición final.
Sin embargo, Ecoser es una compañía que se dedica a reciclar los tubos y ampolletas fluorescentes evitando que se libere el gas del mercurio y reduciendo los residuos peligrosos.
2. Celulares
Actualmente en Chile hay 85 millones de celulares en desuso, la mayoría guardados en nuestras casas o en bodegas de proveedores. Esto equivale a casi dos veces el peso de la Torre Eiffel, o, si los ponemos en fila es la distancia de Santiago a Berlín (Alemania).
El problema de esto es que un equipo celular está compuesto por muchas partes y sustancias como metales preciosos, plástico y cobre. Reciclar los teléfonos significa reutilizar materiales valiosos, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen al fabricar, extraer y procesar materiales vírgenes. Labor que se hace en el extranjero.
Hay oportunidades de darles una segunda vida a través de la venta de celulares reacondicionados, donde se reemplazan piezas para volverlo a la economía circular. Existen distintas alternativas para reciclarlos, en ocasiones las mismas compañías dan la opción de recibir celulares en desuso, o sino, empresas que se dedican a esto, como OpenSmart.cl y RePhone.
3. Pilas
Las pilas son consideradas un residuo peligroso debido a que contienen componentes como mercurio, zinc, manganeso y níquel, que son tóxicos para el ser humano, animales y medio ambiente. Están incluidas dentro de la ley REP como producto prioritario, ya que son de uso masivo. Se estima que cada chileno consume aproximadamente siete pilas al año y una sola pila puede contaminar más de 175 mil litros de agua.
Actualmente en Chile no existen lugares donde reciclar pilas, pero existen empresas que las reciben, como Grupo Retorna o RecyBatt. Esta última planea abrir la primera planta de reciclaje de pilas alcalinas, que calcula, podrá reciclar más de una tonelada mensual, en vez de los 600 kilos que suma hasta ahora en Atacama.
Para hacer un descarte adecuado del residuo se puede llamar a alguna de las empresas que ofrecen servicios de retiro o llevarlos a los puntos de reciclaje que las reciban. En distintas municipalidades también reciben pilas, como en la Municipalidad de Las Condes o Providencia, donde se le dará el tratamiento correcto para evitar que sea un contaminante.
4. Aceite
El reciclaje de aceite domiciliario, el que se usa para freír, tiene una gran importancia debido al daño medioambiental que genera si es que se desecha en el desagüe. Según la empresa de reciclaje de aceite Rendering y Santiago Recicla -iniciativa liderada por la SEREMI del Medio Ambiente RM-, un litro de aceite usado contamina mil litros de agua, y en Chile, la cantidad per cápita anual que se recicla es menor a 10 ml.
La grasa que contiene genera obstrucciones en las cañerías, y al llegar al río y mares el escenario no es muy alentador en cuanto a sustentabilidad. Para reciclar el aceite, primero hay que esperar a que esté a temperatura ambiente para vertelo en algún recipiente con tapa, y posteriormente llevarlo a algún punto limpio donde se pueda reciclar.
En el país, existen varios lugares donde disponer el aceite doméstico, como municipalidades y empresas privadas que reciben estos residuos para luego purificar ese aceite y grasas con el que se pueden fabricar biodiesel, velas, pinturas, jabones, entre otros.
5. Plumavit
El plumavit o poliestireno expandido (EPS) es uno de los plásticos espumados que más tarda en degradarse, y se estima que puede demorar aproximadamente mil años en desaparecer del planeta. En Chile se desechan cerca de 360 millones de toneladas de plumavit, generando un gran daño ambiental.
Reciclar este material es complejo: “es mucho volúmen y aire, y poco peso”, explica Fernando Nilo, presidente de la Fundación Recyclápolis, y agrega que sale más caro hacer la logística de traslado del material que reciclarlo, aunque para esto también se necesita maquinaria especializada a gran escala que no existe en el país. Actualmente, la opción es contactar empresas que reciban los desechos de plumavit para darles una disposición final.
6. Ropa
El Fast Fashion (moda rápida) ha evidenciado la gran cantidad de ropa que circula en el mundo. Se estima que cerca de 20 billones de prendas se convierten en residuos textiles al año, siendo la segunda industria más contaminante y responsable del 10% de los gases de carbono a nivel mundial.
Para mitigar el alto impacto distintos emprendimientos, como Ecocitex y Ecofibra, ofrecen hacerse cargo del residuo para darle una nueva vida a la ropa ya sea con el reciclaje químico, que es el más avanzado y casi inexistente en Chile, o a través del upcycling.
7. Cajas de huevo
Este objeto es altamente reciclable, pero hay que prevenir que se contamine con agua, aceite, o huevo, ya que de esa manera es imposible hacer el proceso. Las cajas de huevo o maples están compuestas de papel y cartón reciclado y estas deben ser depositadas en la categoría de cartón, ayudando enormemente al medio ambiente, ya que por cada tonelada de este material que se recicla se ahorran 150 mil litros de agua.
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