por | Jun 17, 2021 | En el hogar
¿Te imaginas una botella PET que sea tan resistente como un ladrillo, pero amigable con el medio ambiente? Pues es posible: son los llamados ecoladrillos, fabricados con botellas plásticas rellenas a presión con residuos inorgánicos limpios, secos, y dentro de lo posible, no reciclables.
Por Josefa Zepeda
Un estudio realizado por la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (ASIPLA), dice que en Chile se recicla aproximadamente un 8% (83.679 mil toneladas) de plástico al año, y el consumo total son 990 mil toneladas.
Los ecoladrillos podrían ser una solución paliativa al problema del plástico, ya que son un elemento de construcción que se fabrica a partir de una botella plástica, que se llenan a presión con bolsas o papeles plásticos compactados dentro, también puede ser con cualquier residuo inorgánico. El resultado es una botella tan resistente que sirve como bloques de construcción, que pueden ser utilizados para producir varios objetos, como muebles, bancas, paredes de jardín, invernaderos, etcétera.
Según Fernando Espinoza, director del proyecto Ecoladrillos -impulsado por la Subdirección de Innovación e Investigación Aplicada de Duoc UC– al elaborar un ecoladrillo, se evita que cerca de medio kilo de residuos inorgánicos terminen en un vertedero sanitario.
Los ecoladrillos tienen un sistema de baja tecnología, apto para hacer desde el hogar: solo se necesita una botella PET y todos los residuos inorgánicos del hogar. La idea es que sean desechos que no se pueden reciclar, o es más difícil como: envoltorios, cartones plastificados, aluminio, envases de yogurt, plásticos que no entran en el reciclaje, entre otros. Lo importante es que estén limpios y secos, para evitar que se produzcan hongos en el interior, y deteriore la funcionalidad de este.
Más que reciclaje: autoeducación.
Felipe Castillo es fundador de la Fundación R, que nace a partir de la idea de vivir sin dañar el medio ambiente. Su principal fin es educar e informar a la población sobre los ecoladrillos para que puedan colaborar en el proceso de reciclaje y recolección.
Castillo comenta que desde la fundación lo ven como un elemento educativo de concientización: “Prácticamente te autoeducas haciendo un buen ecoladrillo, porque te das cuenta de cuánto son los residuos que realmente caben en esa botella bien compactados, que son muchísimos”.
Los ecoladrillos tienen muchas ventajas, entre las más importantes son que reduce la contaminación del medioambiente al utilizar una gran cantidad de plástico; no requieren mayor tecnología para elaborarlos y son de bajo costo, ya que se reutilizan materiales que irían al bote de basura; además son limpios, fáciles de almacenar y transportar.
Para que sea apto construir con ecoladrillos, los residuos deben quedar bien compactados al interior de la botella, o sino quedan espacios de aire que son imposibles de eliminar, y generan que el ecoladrillo pierda eficiencia. Se recomienda que cada cinco o diez residuos se compacte lo más posible con ayuda de un palo.
Desde la Fundación R, además de educar, reciben los ecoladrillos de las personas. Pero para que puedan ser recepcionados deben pasar la prueba de calidad: una botella de litro y medio debe pesar mínimo 500 gramos. Castillo explica que otra forma de comprobar la resistencia es: “Si uno se para con los dos pies arriba del ecoladrillo no se debería deformar, ni debería sonar. Debería resistirte sin ningún inconveniente”.
Construcciones sustentables
Los usos que se pueden dar a este elemento son variados. Entre los más comunes está la mobiliaria urbana, como bancas ecológicas, juegos infantiles, macetas para cultivos, huertos urbanos, muros de protección, invernaderos, entre otros.
Sin embargo, Fernando Espinoza, director del proyecto Ecoladrillos, sueña con construcciones más grandes: “Ojalá pudiéramos hacer miles de casas y lograr limpiar el medio ambiente lo más posible. Tenemos una causa importante que es ayudar a mejorar las condiciones de habitabilidad de nuestra región, y ojalá podamos aportar en otros lugares”.
Para lograr construir viviendas con ecoladrillos, estos deben haber pasado ciertos criterios de la Norma Chilena de la Construcción. El equipo de Espinoza está trabajando en ello, y actualmente solo les faltan tres pruebas para que puedan incorporar sus ecoladrillos como material aprobado y seguro.
Además del ecoladrillo casero, existe uno más industrializado, en donde el proceso conlleva triturar plásticos, que pueden ser de mayor densidad, y mezclarlo con otros materiales, como con la arenilla resultante del cemento, o inyectar ese picadillo directamente en la botella.
Este tipo de ecoladrillo es más apto para las construcciones, ya que tiene un estándar mayor de calidad al ser elaborado con maquinaria. Sin embargo, Espinoza explica que uno casero puede llegar a ser igual de bueno, siempre que la persona se haya educado al respecto.
Felipe Castillo, de Fundación R comenta que los ecoladrillos han tomado fuerza en los últimos años, sobretodo en pandemia. Sin embargo, aún no están presentes en el mercado, y concluye: “Es importante que se empiecen a valorar, que empiece a funcionar en la economía circular el tema del ecoladrillo, para que pueda ser un retorno para las personas que lo están haciendo”.
por | Jun 4, 2021 | En el hogar
La Líder de Comunicaciones del programa y encargada de Economía Circular de Arcadis Chile cuenta sobre la estrategia nacional de residuos orgánicos y la importancia del reciclaje domiciliario, para que las personas lo hagan por sí mismos y contribuyan a disminuir los gases de efecto invernadero y con ello, el cambio climático.
Por Josefa Zepeda
Cuando hablamos de reciclaje, por lo general pensamos en los residuos inorgánicos: plásticos, vidrios, cartón, etc, dejando de lado un componente fundamental para combatir el cambio climático: los orgánicos.
Estos residuos corresponden a los de origen vegetal y los producimos todos los días: cáscaras de plátano, de verduras, huevos, hojas de té, entre otros y cerca del 60% de los residuos orgánicos corresponden a los que se generan dentro del hogar, es decir, más de la mitad de la basura que hay en nuestros basureros corresponde a materia orgánica.
Cuando estos terminan en rellenos sanitarios y se descomponen sin oxígeno, generan gases de efecto invernadero altamente contaminantes para la atmósfera. De hecho, este gas es 28 veces más dañino que el CO2.
¿Cuál es el estado del reciclaje de residuos orgánicos en Chile?
Los residuos orgánicos no eran un tema que estuviera puesto en la palestra del reciclaje y de la economía circular en Chile. Hace un par de años que el Ministerio de Medio Ambiente ha comenzado a trabajar en una estrategia nacional de residuos orgánicos, que se lanzó en marzo de este año, y que tiene metas súper ambiciosas, pero que a la vez nos ponen grandes desafíos.
En Chile, alrededor del 13% de los municipios gestionan sus residuos orgánicos, y eso a nivel país es menos del 1%, o sea, el reciclaje de orgánicos es un porcentaje muy bajo, y la estrategia nacional de residuos orgánicos pretende llegar al 2030 con un 30% de valorización, y al 2040 con un 66%. Por eso las metas son bien ambiciosas, pero también eso hace que todos tengamos que subirnos al carro del reciclaje orgánico, tanto a nivel municipal como a nivel domiciliario.
¿Cómo ayuda el programa a lograr esa meta?
El Programa Reciclo Orgánicos apoya a diferentes comunas a lo largo de Chile a comenzar a implementar sus reciclajes orgánicos. Hemos apoyado a municipios, por ejemplo en la implementación de plantas de compostaje. Hace tres años, en Santa Juana, que es una de las primeras comunas que partió con el compostaje municipal, apoyamos con el equipamiento para la planta de compostaje y recibe los residuos domiciliarios orgánicos del área. Para hacerse una idea, han reducido alrededor de un 20% que el municipio llevaba a rellenos sanitarios. Talca, por ejemplo, está próxima a partir la construcción de la planta de compostaje municipal más grande de Chile, que en un comienzo va a recibir los residuos orgánicos de la macro feria.
¿Por qué es importante reciclar los residuos orgánicos?
Es importante porque cuando los residuos orgánicos terminan en un relleno sanitario, y se descomponen sin oxígeno, generan un gas que es altamente contaminante para la atmósfera: el gas metano. Entonces puede ser que muchos piensen que cuando termina un residuo orgánico en un relleno sanitario se descompone naturalmente, pero no, eso no sucede así, y puede tardar hasta 12 años en descomponerse. Entonces lo importante es que menos residuos orgánicos lleguen a los rellenos sanitarios, porque así se evitan las emisiones de gas de efecto invernadero.
También es importante porque en el fondo, es el único residuo en el que uno se puede hacer cargo, en todos los otros hay otra persona, otro gestor que se hace cargo de los vidrios, plásticos, etc, pero en los orgánicos es el único residuo en que tú te puedes hacer cargo, y la verdad es que con perseverancia se logra. A mi me pasa en la casa que veo efectivamente como la bolsa de la basura se reduce considerablemente, porque los orgánicos son más de la mitad de los residuos que generamos diariamente.
En ese sentido, tiene que haber una gran participación de la ciudadanía para que el reciclaje de orgánicos se lleve a cabo, ¿Cómo se puede lograr una educación hacia este reciclaje?
Desde que partimos con Reciclo Orgánicos impulsamos la sensibilización y educación en la ciudadanía en general. Nuestra primera acción fue en las redes sociales, tenemos más de 70 mil seguidores en redes, y si uno lo piensa, es un público que está interesado en lo que es el reciclaje de orgánicos y cambio climático. Entonces, hemos visto el interés creciente que hay de distintas personas en hacer compostaje y vermicompostaje en sus casas y vemos cómo a nivel ciudadano el tema es algo relevante y hay interés.
Yo creo que es importante seguir difundiendo y sensibilizando para que más personas empiecen a hacerlo en sus casas, y tenemos diferentes vías, las redes sociales son clave, hemos hecho desde talleres online que han funcionado súper bien, y ese material queda disponible en nuestro canal de youtube. También tenemos material educativo en nuestra página web, como la guía de compostaje domiciliario, recetarios, juegos para los niños, glosarios, entonces, si uno quiere partir, hay material, yo creo que lo importante es empezar.
¿Cómo ha influido la pandemia en el reciclaje de orgánicos?
Nosotros vemos diariamente en nuestras redes sociales la cantidad de personas que preguntan, que se interesan por saber más, y en pandemia ciertamente el estar permanentemente en las casas hizo que la gente también se diera cuenta de la cantidad de orgánicos y residuos que se genera, porque antes puede que muchos trabajaran fuera y no dimensionaran, en cambio en la casa la gente se dio cuenta de que se genera mucha basura y se preguntan cómo hacer para generar menos. Sabemos que la crisis climática está en un punto crítico, y la gente está mucho más sensibilizada con eso.
por | May 27, 2021 | En el hogar
Una de las principales preguntas que surgen al momento de desechar algo es si se podría reutilizar o descartar adecuadamente, para no dañar tanto el medio ambiente al tirarlo al bote de basura. En Piensa Circular elaboramos una lista de algunos productos que suelen generar confusión.
Por Josefa Zepeda
Una ampolleta quemada, una bandeja de plumavit, ese aceite que sobró de la cocina, o el cargador de celular que se rompió, son cosas que todos han tenido en el hogar pero no saben qué hacer con ellos una vez que termina su vida útil. Contribuir en que un objeto en desuso no se vuelva un elemento dañino para el medio ambiente, pasa primero por reciclarlo o hacer una correcta disposición final de los residuos.
Si bien se ha avanzado en materia de reciclaje en el país, con la implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje (REP), que establece, por ejemplo, metas de recolección y valorización de la categoría “Envases y Embalajes”, aún existen materiales que no se pueden reciclar en Chile debido a la falta de infraestructura.
Fernando Nilo, presidente y fundador de la Fundación Recyclápolis, explica que esto ocurre porque: “Se requiere de una tecnología y maquinaria en la que nadie ha invertido porque no hay una legislación al respecto. Como no hay obligatoriedad nadie va a invertir en una planta de reciclaje, de residuos eléctricos por ejemplo, porque la gente y las empresas no están obligadas a reciclar, entonces quién va a invertir en algo en lo que no está asegurado que te van a pagar por ese servicio”.
Es por esto que de existir un listado de los producto que son difíciles de reciclar, según los expertos consultados, serían los siguiente:
- Ampolletas
Este objeto está hecho con más de un material. Según la Asociación para el reciclaje de lámparas (España), el 80% corresponde a vidrio, el 4% es plástico, y el resto metales, polvos fluorescentes y mercurio. Estos últimos son compuestos sumamente contaminantes para el medioambiente.
El proceso de reciclaje de ampolletas es complejo, pero no imposible. Sin embargo, en Chile no existen lugares habilitados para reciclarlas, ya que no está la infraestructura necesaria para darles una segunda vida. Por este motivo, es importante no desecharlas a la basura y hacerse cargo de ellas, dándoles una correcta disposición final.
Sin embargo, Ecoser es una compañía que se dedica a reciclar los tubos y ampolletas fluorescentes evitando que se libere el gas del mercurio y reduciendo los residuos peligrosos.
2. Celulares
Actualmente en Chile hay 85 millones de celulares en desuso, la mayoría guardados en nuestras casas o en bodegas de proveedores. Esto equivale a casi dos veces el peso de la Torre Eiffel, o, si los ponemos en fila es la distancia de Santiago a Berlín (Alemania).
El problema de esto es que un equipo celular está compuesto por muchas partes y sustancias como metales preciosos, plástico y cobre. Reciclar los teléfonos significa reutilizar materiales valiosos, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen al fabricar, extraer y procesar materiales vírgenes. Labor que se hace en el extranjero.
Hay oportunidades de darles una segunda vida a través de la venta de celulares reacondicionados, donde se reemplazan piezas para volverlo a la economía circular. Existen distintas alternativas para reciclarlos, en ocasiones las mismas compañías dan la opción de recibir celulares en desuso, o sino, empresas que se dedican a esto, como OpenSmart.cl y RePhone.
3. Pilas
Las pilas son consideradas un residuo peligroso debido a que contienen componentes como mercurio, zinc, manganeso y níquel, que son tóxicos para el ser humano, animales y medio ambiente. Están incluidas dentro de la ley REP como producto prioritario, ya que son de uso masivo. Se estima que cada chileno consume aproximadamente siete pilas al año y una sola pila puede contaminar más de 175 mil litros de agua.
Actualmente en Chile no existen lugares donde reciclar pilas, pero existen empresas que las reciben, como Grupo Retorna o RecyBatt. Esta última planea abrir la primera planta de reciclaje de pilas alcalinas, que calcula, podrá reciclar más de una tonelada mensual, en vez de los 600 kilos que suma hasta ahora en Atacama.
Para hacer un descarte adecuado del residuo se puede llamar a alguna de las empresas que ofrecen servicios de retiro o llevarlos a los puntos de reciclaje que las reciban. En distintas municipalidades también reciben pilas, como en la Municipalidad de Las Condes o Providencia, donde se le dará el tratamiento correcto para evitar que sea un contaminante.
4. Aceite
El reciclaje de aceite domiciliario, el que se usa para freír, tiene una gran importancia debido al daño medioambiental que genera si es que se desecha en el desagüe. Según la empresa de reciclaje de aceite Rendering y Santiago Recicla -iniciativa liderada por la SEREMI del Medio Ambiente RM-, un litro de aceite usado contamina mil litros de agua, y en Chile, la cantidad per cápita anual que se recicla es menor a 10 ml.
La grasa que contiene genera obstrucciones en las cañerías, y al llegar al río y mares el escenario no es muy alentador en cuanto a sustentabilidad. Para reciclar el aceite, primero hay que esperar a que esté a temperatura ambiente para vertelo en algún recipiente con tapa, y posteriormente llevarlo a algún punto limpio donde se pueda reciclar.
En el país, existen varios lugares donde disponer el aceite doméstico, como municipalidades y empresas privadas que reciben estos residuos para luego purificar ese aceite y grasas con el que se pueden fabricar biodiesel, velas, pinturas, jabones, entre otros.
5. Plumavit
El plumavit o poliestireno expandido (EPS) es uno de los plásticos espumados que más tarda en degradarse, y se estima que puede demorar aproximadamente mil años en desaparecer del planeta. En Chile se desechan cerca de 360 millones de toneladas de plumavit, generando un gran daño ambiental.
Reciclar este material es complejo: “es mucho volúmen y aire, y poco peso”, explica Fernando Nilo, presidente de la Fundación Recyclápolis, y agrega que sale más caro hacer la logística de traslado del material que reciclarlo, aunque para esto también se necesita maquinaria especializada a gran escala que no existe en el país. Actualmente, la opción es contactar empresas que reciban los desechos de plumavit para darles una disposición final.
6. Ropa
El Fast Fashion (moda rápida) ha evidenciado la gran cantidad de ropa que circula en el mundo. Se estima que cerca de 20 billones de prendas se convierten en residuos textiles al año, siendo la segunda industria más contaminante y responsable del 10% de los gases de carbono a nivel mundial.
Para mitigar el alto impacto distintos emprendimientos, como Ecocitex y Ecofibra, ofrecen hacerse cargo del residuo para darle una nueva vida a la ropa ya sea con el reciclaje químico, que es el más avanzado y casi inexistente en Chile, o a través del upcycling.
7. Cajas de huevo
Este objeto es altamente reciclable, pero hay que prevenir que se contamine con agua, aceite, o huevo, ya que de esa manera es imposible hacer el proceso. Las cajas de huevo o maples están compuestas de papel y cartón reciclado y estas deben ser depositadas en la categoría de cartón, ayudando enormemente al medio ambiente, ya que por cada tonelada de este material que se recicla se ahorran 150 mil litros de agua.
¿Tienes más ideas para reciclar otros productos?
Envíalas a prensa@piensacircular.com o haz tu propuesta a través de nuestras redes sociales. Nos encuentras en todas partes como @PiensaCircular.
por | May 25, 2021 | En las empresas
La investigación es financiada por el FIC del Gobierno Regional del Maule, y liderada por el académico Rodrigo Morales Vera de la Universidad Católica del Maule (UCM) y busca valorizar los residuos generados en la agroindustria de la región, aportando al desarrollo de la economía circular y al cuidado del medio ambiente.
Producir contenedores biodegradables con residuos de la agroindustria para el mercado de la exportación de frutas es el objetivo principal del proyecto adjudicado a FIC Maule 2020, “BioClamshells Biodedegradables” del académico e investigador de la Universidad Católica del Maule, Rodrigo Morales Vera, Ph.D.
Según explicó, una de las principales problemáticas medioambientales que se presentan en la actualidad es la alta producción y utilización de plásticos tradicionales, se estima que para el 2050, en el océano se encontraría la misma cantidad de peces que de plásticos, lo que no es un panorama muy alentador.
El Intendente Juan Eduardo Prieto, señaló que “quiero destacar la investigación que está realizando la UCM con recursos del Gobierno Regional, porque es un estudio que viene a aportar en el cuidado del medio ambiente y a aportar al desarrollo de la economía circular. Una de nuestras preocupaciones como Gobierno es desarrollar la innovación en nuestra región y trabajando en la valorización de estos residuos agroindustriales es una manera de conservar nuestro medio ambiente. Por eso quiero felicitar al equipo de investigadores e instarlos a que sigan desarrollando proyectos que aporten en el desarrollo sustentable de nuestra región”.
A esto se suma que el plástico demora más de 500 años en biodegradarse y a nivel mundial, más de 8 millones de toneladas terminan en el mar. En Chile se producen más 1 millón de toneladas por año, con una tasa de reciclaje menos de un 9%”.
Por ello, proponen una valorización de residuos agroindustriales, “Esta propuesta está enfocada en la producción de envases sustentables, pero desde un enfoque de economía circular, valorizando residuos generados en la agroindustria de la región del Maule”, enfatizó el académico.
“Contribuiremos al posicionamiento de los bioplásticos como materiales sustitutos de los plásticos actuales derivados del petróleo, utilizando materia orgánica residual como materia prima para la generación de un bioplástico con características y propiedades fisicoquímicas similares a los plásticos convencionales, pero con ventajas competitiva, su biodegradabilidad y emisiones de carbono”, explicó.
Para ello, se evaluarán los desechos agroindustriales para la producción de BioClamshells Biodedegradables, que sirvan para la producción de contenedores, diseñando y optimizando los procesos de bioconversión de los residuos agroindustriales.
Economía circular
“La industria de la fruta nacional está teniendo inconvenientes para ingresar sus productos a mercados más exigentes, como el europeo o el estadounidense, e incluso en el asiático. Estos mercados consideran que los clamshells, que son estos contenedores donde va la fruta, tengan características específicas de reciclaje o en su defecto, que sean biodegradables. La tasa de reciclaje de estos contenedores es baja, y la mayoría de los países industrializados, tienen desarrollo en sistemas industriales de compostaje, es decir, lugares donde el bioplástico se puede compostar generando enmiendas de suelo ‘compost’ y así todo vuelve al círculo natural de la tierra”
“La innovación que tiene este proyecto es que en Chile no hay productores de plástico biodegradable y, además, la materia prima que se utiliza para los plásticos biodegradables es almidón de maíz. En la actualidad, existe controversia en esta temática, porque entramos en la discusión sobre si vamos a utilizar la capacidad de la tierra para producir maíz que sirva para producir bioplástico o para la alimentación. Desde el punto de vista medioambiental, creo que no es viable utilizar tierras agrícolas para la producción de bioplástico”, indicó el investigador.
“Nosotros proponemos la utilización de residuos de la agroindustria, que también es una problemática medioambiental y económica aquí en la región no menor, existen datos que indican la generación de aproximadamente 27 mil toneladas por temporada de residuo orgánico de este tipo”, agregó.
La iniciativa se desarrollará durante 3 años y busca beneficiar a los consumidores y especialmente las empresas de la industria de packing y exportadoras de frutas, con estos últimos se busca una vinculación directa para que puedan utilizar e innovar en sus líneas productivas con los contenedores biodegradables.
por | Abr 27, 2021 | En las empresas
- Melón y Henkel Chile son los nuevos socios de la red de puntos limpios de Sodimac, que actualmente está funcionando con protocolos seguros para a cuidar a las personas del Covid-19. Quienes deseen reciclar en estos puntos deben agendar su visita en la app Re-Economía Circular.
El reciclaje y el tratamiento de residuos han sido considerados actividades esenciales por las autoridades en la crisis del Covid-19. Es así como la Red Nacional de Puntos Limpios de Sodimac está actualmente funcionando con protocolos seguros para cuidar a los usuarios y a quienes lo operan. Esta red sumó recientemente dos nuevos socios colaboradores: Melón y Henkel Chile.
“Agradecemos a Melón y Henkel por unirse a nuestra Red Nacional de Puntos Limpios, lo que contribuirá a fortalecerla. Esta red se enmarca en nuestro propósito de avanzar hacia un desarrollo sostenible que contemple el concepto de economía circular, es decir, abarcar todo el sistema de la cadena, desde el diseño de los productos, empaque, reciclaje y reutilización”, resaltó el gerente de sostenibilidad de Sodimac, Juan Carlos Corvalán.
En tanto, el gerente comercial de Melón Cementos, Carlos Fonck, subrayó que esta empresa no sólo adhiere, sino que busca ser parte activa de las iniciativas en favor de una economía circular, que reduce y elimina residuos y contribuye a los esfuerzos por el cambio climático.
“Contar con puntos limpios a lo largo del territorio es hacer parte a la ciudadanía de una nueva forma de mirar los residuos, no como basura sino como residuos que se pueden valorizar. Esa mirada la aplicamos a nuestros procesos productivos a través de un enfoque que intenta tener como meta cero residuos a rellenos sanitarios, y también ayudamos a recuperar la energía que contienen materiales como los neumáticos, entre otros. De esta forma pasamos de las palabras a la acción y hacemos del futuro una oportunidad sostenible», destacó Carlos Fonck.
Albert Lipperheide, el Country Manager de Adhesivos de Consumo para Henkel Chile, comenta estar orgulloso de formar parte de esta iniciativa que fomenta el reciclaje y refuerza el compromiso con la sustentabilidad. «Estamos a mitad de camino de lograr el objetivo de triplicar nuestra eficiencia de recursos hacia 2030, con la visión de convertirnos en una compañía positiva para el clima en el 2040», resaltó.
Quienes deseen ir a reciclar a la Red Nacional de Puntos Limpios tienen que agendar su visita utilizando la App Re-Economía Circular https://app-re.info (disponible en App Store y Google Play), con el objetivo de limitar el número de personas y asegurar el distanciamiento social. En esta forma segura de operar, se exige el uso de mascarillas; se toma la temperatura y desinfectan las manos de los usuarios al llegar, además de los residuos a reciclar, entre otras medidas de protección. El Punto Limpio es regularmente sanitizado.
Desde su creación en 2010, la Red Nacional de Puntos Limpios de Sodimac ha recibido más de 3,7 millones de visitas y ha permitido reciclar 21 mil toneladas de material. Pese a su cierre temporal en 2020 por la pandemia, hubo muy buenos resultados el año pasado: sobre 268 mil visitas y más de 2,4 millones de kilos de material recuperado.
Los 19 Puntos Limpios de Sodimac, ubicados entre Arica y Chiloé, están abiertos de lunes a sábado entre 10 y 17 horas. Los miércoles se encuentran cerrados por mantención, y no operan domingos y feriados. Más información de las acciones sustentables en: www.sodimac.cl/sodimac-cl/haciendo-eco.