Información y educación sobre Economía Circular, Sustentabilidad y Reciclaje

Santiago Industria Circular
Sodimac lanzó guías para potenciar los productos sostenibles con proveedores y reducir impacto de empaques y embalajes

Sodimac lanzó guías para potenciar los productos sostenibles con proveedores y reducir impacto de empaques y embalajes

Estas guías buscan orientar a los proveedores para seguir avanzando en conjunto para aportar al cuidado del medioambiente, además de promover en los clientes el reciclaje y preferencia por artículos con criterios sostenibles.

En el marco de su compromiso con el cuidado del medioambiente, Sodimac lanzó dos guías para sus proveedores con orientaciones para seguir avanzando en la reducción de los impactos de empaques y embalajes, y potenciar la oferta de artículos sostenibles para los clientes.

La Guía de Empaques y Embalajes establece los requisitos y procedimientos para que los empaques de los productos tengan el tamaño idóneo, a través del rediseño y rightsizing, y sean reciclables para generar la menor cantidad de residuos posibles. 

El manual establece las metas de la Hoja de Ruta de Empaques y Embalajes de Sodimac al 2023: asegurar que todos los empaques y embalajes de productos de sus marcas propias sean reciclables en la región, avanzar en que los empaques pasen por el proceso de rightsizing y que contengan material reciclado, además de etiquetar todos los empaques con información de cómo reciclarlos. Las marcas propias de Sodimac ya tienen eco etiquetados, pero se extenderá a todos los productos para que los clientes identifiquen los distintos componentes del envase, el material del que están hechos e indicaciones para su correcto reciclaje.

Adicionalmente, la guía busca aportar en la mejora del desempeño ambiental de los empaques y embalajes de todos los artículos de los proveedores, ayudándoles al cumplimiento de la ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje (REP).

Esta es la primera guía de este tipo de Sodimac. Fue presentada a los proveedores en un webinar junto a la Guía del Sistema de Productos Sostenibles, elaborada también con la consultora Ecoestrategia.

Este documento refuerza los criterios de la empresa para definir como sostenibles sus productos y los lineamientos sobre las acreditaciones externas necesarias. La compañía tiene actualmente más de 5.000 artículos con atributos sostenibles, en la meta de que estos representen el 30% del total de productos a fines del 2026. Estos artículos pueden incluir aquellos que reducen o evitan el consumo de energía o agua, son fabricados cuidando los recursos naturales y transparentan su impacto ambiental, o aquellos que aportan a un ambiente interior sano y libre de partículas químicas dañinas en el hogar. Se agregan también los productos fabricados a partir de material reciclable, reutilizables o compostables, y los socialmente responsables.

Como parte de sus esfuerzos en economía circular, Sodimac tiene la red de puntos limpios más grandes del país con 21 ubicaciones de Arica a Chiloé. Desde su creación hace 12 años, acumula cuatro millones de visitas y ha permitido recuperar más de 24 millones de kilos de residuos. Esto es equivalente a más de 167 mil árboles que no fueron cortados. Además, la empresa cuenta con un servicio de retiro a domicilio y reciclaje de muebles y línea blanca.

La compañía se hace cargo de sus propios residuos, reciclando parte de estos en nuevos productos. En alianza con Armony, transforma pallets de desechos de su operación en mulch para maceteros y jardines, y también se elabora compost multipropósito con residuos de plantas y maderas de tiendas. 

Además, lanzó un envase soluble de hormigón de la marca propia Topex que se incorpora completamente en la mezcla para los proyectos, sin generar residuos y con menos contaminantes en el aire. Esto se suma a un envase similar de Cementos Melón, disponible también en sus tiendas.

En este esfuerzo, la compañía fue parte de la campaña #Refriclaje liderada por Fundación Chile, que logró el recambio de 1.600 refrigeradores antiguos por equipos de alta eficiencia energética. Las guías de Empaques y Embalajes, y del Sistema de Productos Sostenibles, están disponibles en: https://sodimac.falabella.com/sodimac-cl/page/cuidemos-la-casa-de-todos

Ñuñoa se suma a campaña que promueve modelo circular de los plásticos flexibles

Ñuñoa se suma a campaña que promueve modelo circular de los plásticos flexibles

  • La comuna de Santiago se suma a la campaña “Duro con el Flexible” impulsada por el
    Pacto chileno de los Plásticos, que busca evaluar la factibilidad de separar, clasificar,
    colectar a nivel local y reciclar este material.

Cerca de 50 millones de toneladas de envases flexibles se producen anualmente en el mundo,
lo que representa cerca de un 40% de todos los envases de plástico por peso. Estos son
principalmente de un solo uso, y casi no se reciclan. En Chile el panorama es similar: los
plásticos flexibles domiciliarios, aunque corresponden a más de la mitad de los empaques, con
excepción de algunas experiencias piloto, no se reciclan.

En este contexto crítico para el medioambiente, el Pacto Chileno de los Plásticos está
impulsando la campaña “Duro con el Flexible”, un proyecto cuyo objetivo es evaluar la
factibilidad de separar y clasificar envases plásticos flexibles domiciliarios colectados a nivel
comunal para luego reciclarlos, y así, no solo evitar que los plásticos terminen en rellenos
sanitarios o en los ecosistemas, sino que además permitir un importante ahorro de materia
prima y energía, al utilizar materiales reciclados en la fabricación de nuevos productos.

Los plásticos flexibles corresponden a uno de los materiales más usados por la industria
alimenticia para el envasado, representando casi la mitad de los empaques. Son de bajo peso
en relación a su superficie, tienen características apropiadas para conservar alimentos,
versatilidad para adaptarse a las particularidades del embalaje de distintos tipos de productos,
y un alto potencial de reciclaje, en la medida que sean diseñados y dispuestos correctamente.

En esta campaña, el llamado es a incorporar dos tipos de plásticos flexibles al contenedor de
reciclaje, el PP5 flexible y el PE4 flexible. El PP5 flexible (polipropileno) se encuentra en
envoltorios de tallarines, galletas, hamburguesas, helados, cereales, caramelos, entre otros, y
generalmente vienen etiquetados con el número 5. Por su parte, el PE4 flexible (polietileno de
baja densidad) se encuentra en envases de pan de molde, papel higiénico, absorbente y
servilletas, pañales, arroz, detergente en polvo, verduras congeladas, embalajes de packs de
botellas y latas, bolsas de basura, entre otros. En ocasiones vienen etiquetados con el número
4.

El material flexible se está colectando en las comunas que utilizan un sistema de reciclaje de
flujo único, que consiste en separar todo el material reciclable en un solo contenedor,
simplificando y facilitando la participación de los vecinos, aspecto clave, considerando que la
eficiencia del proceso y sus resultados dependen en gran medida de la calidad del material
dispuesto desde las casas.

Una vez separados y clasificados, los plásticos flexibles son valorizados y reciclados para ser
reaprovechados como materia prima para la fabricación de nuevos productos, volviendo así a la
cadena de la economía circular. En este proceso, el PP5 flexible es transformado en zuncho,
cinta utilizada para embalar todo tipo de cajas y paquetes para diversas industrias, como la
agrícola. El PE4, por su parte, es utilizado para la fabricación de bolsas de basura.

«40% de los plásticos que se desechan son flexibles»

Emilia Ríos, alcaldesa de Ñuñoa, se refirió a la importancia de la iniciativa. “El 40% de los
plásticos que se desechan son plásticos flexibles, por lo que estamos muy contentos de
sumarnos a esta campaña. Desde la administración local debemos tomar acciones concretas para que
vecinas y vecinos puedan reciclar y contribuir al cuidado del medioambiente de la forma más
sencilla y cómoda posible”, sostuvo la edil.

“El problema de la contaminación por plástico es complejo, y la única forma de enfrentarlo es
mediante un trabajo colaborativo, de forma conjunta y articulada. Es así como en este piloto,
nos ponemos ´duros´ con los plásticos flexibles junto a las empresas, las municipalidades y los
vecinos”, señaló Fernanda Valdivieso, directora del Pacto chileno de los Plásticos.

Por su parte, Tomás Saieg, jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio
Ambiente, valoró esta campaña, especialmente en el contexto de la implementación de la Ley
REP: «Ad portas del inicio de la Ley REP de envases y embalajes, es fundamental que se
refuercen las cadenas de reciclaje de las distintas materialidades. Este proyecto tiene la virtud
de enfocarse en una particularmente difícil e importante: la de los plásticos flexibles, que
actualmente son muy poco reciclados, pero que son imprescindibles de abordar y representan
una buena parte de los envases regulados.



Estudio de Optimización de Rutas de Residuos busca mejorar la eficiencia del servicio

Estudio de Optimización de Rutas de Residuos busca mejorar la eficiencia del servicio

  • El proyecto, liderado por la Asociación de Municipalidades para la Sustentabilidad Ambiental (AMUSA), contempla el análisis de 52 comunas del área metropolitana de Santiago, y su actual operación de recolección y disposición final.

Por Josefa Zepeda

En el marco de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), AMUSA junto a la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (SUBDERE), llevan a cabo un estudio de Optimización de Rutas de Residuos para la Región Metropolitana, que busca proponer un recomendación de eficiencia en cuanto al transporte, la recolección y disposición final de los residuos.

Este es uno de los muchos proyectos que lleva a cabo esta entidad, ya que tiene por objetivo impulsar el desarrollo sustentable en todas las comunas de Chile, y ser el conector entre las distintas instituciones que se dedican al medio ambiente, entregando contenido e información de los municipios en esta materia.

En cuanto al estudio, actualmente el esquema tarifario para la recolección de residuos en el país está fuertemente subsidiado por los municipios, siendo financiado hasta en un 70%. Según la asociación, 269 municipios del país cuentan con un servicio de externalización de recolección de residuos, y de ese número, un total de 131 municipalidades registran deudas de pago por servicios de recolección y disposición. Es decir, un 51% del total de municipios que cuentan con servicio externalizado.

A raíz de esto, el proyecto de Optimización de Rutas de Residuos contempla el análisis de 52 comunas del área metropolitana de Santiago, y su actual operación de recolección y disposición final. Apunta a cómo ser más eficiente en el proceso que hoy día está en curso, y cómo hacerlo menos dañino.

Rodolfo Pérez, director de proyectos y planificación estratégica de AMUSA comenta: “Si lo haces más eficiente lo más probable es que disminuyas rutas, recorridos y por lo tanto disminuya la huella ambiental que hoy día significa el transporte de los residuos hacia todas las comunas”.

El estudio comenzó hace seis meses, y se espera que en diciembre de este año se entregue una recomendación a los gobiernos regionales sobre cómo se deben mejorar las rutas de tránsito de los camiones recolectores de residuos. De esta forma, el impacto se vería principalmente en tres áreas: económica, social y ambiental.

Según Pérez, siguiendo la recomendación, la eficiencia económica puede llegar a ser entre un 20 a 25%. “Son platas que el municipio podría destinar a otras cosas, y obviamente posibles mejoras salariales y de horarios, y también la mejora y eficiencia ambiental que produce no tener dando vuelta ineficientemente los camiones”, explica.

En cuanto al beneficio ambiental, mejorar las rutas genera menos tráfico, desgaste de material, de estructura, menos lavados, entre otros. Según indican los resultados iniciales del estudio, si se es eficiente en los trayectos, la huella de carbono podría experimentar una reducción del orden de las 50 toneladas por comuna.

El director de proyectos de AMUSA agrega que el estudio sugiere ciertas uniones comunales para mejorar la eficiencia: “Qué pasaría con la huella de carbono si un camión puede pasar a otra comuna y trabajar de manera colaborativa y colectiva. Alguien diría que eso es algo lógico, pero no se hace. Hoy en día cada municipio hace de su servicio una estructura particular y por lo tanto la eficiencia escalar no se está tomando en cuenta”.

Con la Ley REP, se espera que para el año 2040 la principal forma de gestión de residuos tenga tres servicios paralelos: residuos inorgánicos, orgánicos, y reciclables. Esto traerá consigo un cambio de modelo y una profesionalización del área, por lo que es primordial que se genere información con datos y estadísticas al respecto.

“Se viene un escenario en que hay que tener muy claro desde todo punto de vista: logístico, operativo, normativo, etc. Estamos siendo preventivos, porque esto viene el año 2023, con el funcionamiento de la ley, y estamos trabajando dos años antes para dar un entendimiento a algo que se viene duro”, finaliza.

Moda circular: los fabricantes crean nuevas formas de producir para combatir el cambio climático

Moda circular: los fabricantes crean nuevas formas de producir para combatir el cambio climático

  • Esta tendencia, que cada vez tiene más revuelo, se trata de un modo de consumo de indumentaria consciente y amable con el ecosistema. Distintas marcas se unen a la moda circular a través de materiales sostenibles, reciclados u orgánicos, y se posicionan en la economía circular.

Por Josefa Zepeda

Durante los últimos 20 años, el Fast Fashion o moda rápida ha permitido que se genere más ropa de la que realmente necesitamos. Según un estudio realizado por la Fundación Ellen MacArthur, tan solo entre el 2000 y 2015, la producción de ropa se duplicó, llegando a más de 100 mil millones de prendas.

El concepto se refiere a la sobreproducción de ropa en la industria de la moda, en función de las tendencias e innovación, lo que provoca que sea desechada antes de tiempo. Debido a esta problemática, los fabricantes idean nuevas formas de producción amigables con el medio ambiente, y se suman a la economía circular.

Desde las marcas, Patagonia, centrada principalmente en la fabricación de ropa para deporte de exteriores y aventura, se ha dedicado al activismo ambiental a lo largo de su historia. Daniella Hartley, country manager, comenta: “Creemos que independiente de la marca, la ropa tiene que estar en circulación el mayor tiempo posible. Buscamos empoderar a las personas a comprar menos y exigir más, de manera de generar conciencia sobre la forma en que se hace la ropa”.

Es por esto, que tienen un programa llamado Worn Wear de reparación de ropa, que no solo busca extender la vida útil de la prenda, sino que también, entregan información para el cuidado, la reparación, reutilización y el reciclaje final de sus productos. Hartley explica que extender la vida útil de una prenda por nueve meses puede reducir entre un 20 y un 30% su huella hídrica, ecológica y de carbono.

Actualmente, Patagonia tiene una iniciativa junto a Bureo, en la cual se hacen cargo de la contaminación del océano. Recogen las redes de pesca que quedan en las playas de Chile, Argentina y Perú, y las convierten en materia prima, que posteriormente es usada en las viseras de sus jockeys. Próximamente pretenden ampliarlas a otras prendas.

Desde adidas, han trabajado durante más de 20 años con la sostenibilidad en mente. “Es una de las mayores expresiones de nuestro propósito, porque si no protegemos el terreno en el que estamos, pronto no tendremos un espacio para hacer deporte”, comentan desde la marca.

Con materiales sustentables, Adidas logró, por primera vez en 2020, que el poliéster utilizado en sus productos proviniera de desechos plásticos reciclados. Es el caso de su lanzamiento más exitoso: sus clásicas zapatillas Stan Smith. Esta vez, en una nueva versión sustentable y fabricada con materiales reciclados. Además, su empaque ahora contiene más de un 90% de papel reciclado.

“En lo que respecta a un futuro cercano, esperamos que para este año desde las camisetas de fútbol hasta la versión vegana de las zapatillas Stan Smith se fabriquen en un 60% de materiales sostenibles. Es decir, con poliéster reciclado o algodón sostenible”, señalan desde Adidas.

Para el 2025, la marca propone que nueve de cada diez de sus productos sean sostenibles. Esto será posible ya que serán hechos de materiales reciclados, naturales y renovables. Actualmente trabajan en un programa de devolución de productos, donde los zapatos usados se podrán devolver y reciclar.

En cuanto a la producción textil, no son procesos sencillos. Para lograr un look y confort deseado se necesitan grandes cantidades de agua. Según datos de la ONU, la industria de la moda es la responsable del 20% de las aguas residuales globales, siendo una de las más contaminantes en el mundo. Con esto en mente, Dockers, marca de ropa casual y elegante masculina, utiliza su técnica llamada WaterLess desde hace más de 10 años, la cual minimiza el uso de agua en sus procesos.

Al utilizar esta técnica, la marca ahorra hasta el 96% del agua que normalmente utiliza en su etapa final de producción, y en la primera mitad de 2020, más de 20 millones de litros de agua fueron evitados. Este año, la Dockers está explorando la posibilidad de incorporar cáñamo algodonizado a la producción de sus prendas, ya que requiere menos agua y menos pesticidas para crecer. Además, se comprometieron a que en un futuro cercano, el 100% de sus productos de algodón sean de origen sustentable.

En la era del Fast Fashion, las marcas que piensan en el medio ambiente obtienen un valor agregado, y la moda circular busca generar un cambio desde la fabricación de la prenda. Daniella Hartley, country manager de Patagonia, comenta sobre la importancia de informar a las comunidades del costo oculto de la ropa: “Los hábitos de sobreconsumo actuales en la industria llevan a problemáticas enormes como el abuso laboral, la contaminación y la generación de basura. Motivamos a las personas a comprar equipo de calidad, usado y multifuncional. A usarlo, repararlo y repetir el ciclo”, finaliza.

Macarena Guajardo, directora ejecutiva de Fundación Basura:  “Espero que seamos nosotros los que hagan noticia por frenar el cambio climático, y no por ver cómo todo se inunda frente a nuestros ojos”

Macarena Guajardo, directora ejecutiva de Fundación Basura: “Espero que seamos nosotros los que hagan noticia por frenar el cambio climático, y no por ver cómo todo se inunda frente a nuestros ojos”

  • La directora ejecutiva de la organización, que busca enseñar que la basura no existe, cuenta cómo la pandemia ha influido en los hábitos de consumo y su impacto en el cambio climático.

Por Josefa Zepeda

Nacida en 2015, la Fundación Basura es una organización sin fines de lucro que propone mostrar una mejor manera de vivir en equilibrio con el cuerpo y entorno. Para lograrlo, su lema es fundamental: la basura no existe. Para lograrlo, la fundación se dedica a educar a través de cursos, talleres y la generación de investigaciones de uso público. Además, asesoran a organizaciones, empresas o emprendimientos para que lleguen a la meta de basura cero.

Bajo este paradigma, Macarena Guajardo, directora ejecutiva de la fundación comenta: “Nuestro sueño es que ojalá no haya más basura en el mundo, y que no exista tampoco la Fundación Basura, porque no va a haber un problema”.

Sin duda la pandemia y las cuarentenas han cambiado los hábitos de consumo, ¿esto ha afectado al cambio climático?

Sí, nosotras hicimos un estudio muy interesante, y una de las cosas que más se han visibilizado es el aumento del consumo de delivery o compras online y todos los empaques que vienen con eso. Entonces, en términos de empaque, podríamos decir que han aumentado. Sin embargo, si bien consumimos más cosas, igual estamos haciéndonos cargo de otras en mayor cantidad. Por ejemplo, los residuos orgánicos son una de las cosas que más ha aumentado ahora en pandemia, así como las composteras comunitarias o el contrato a los emprendimientos que te van a retirar los residuos orgánicos. Al mismo tiempo ha disminuido el consumo de carne, o de productos derivados de animales, y todas esas cosas suman.

Y bajo su lema de “La basura no existe”, ¿cómo influye la implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) en su visión?

La ley REP está ubicada en una de las estrategias de basura cero que es el reciclaje, que es una estrategia importante sin duda, por lo tanto es una ayuda y una cuestión muy necesaria, pero no es la solución al problema por ningún motivo. El reciclaje en sí tampoco lo es. No basta con reciclar todo lo que generamos, porque tenemos que pensar que todo eso que reciclamos necesita esa materia prima nueva. Entonces, la Ley REP sin duda es un aporte al ecosistema, a la visión y a ese nuevo constructo social, económico y ambiental que buscamos, pero no es lo único que hay que hacer. Es un granito de arena frente a la problemática fundamental.

¿Consideras que ha habido un aprendizaje en pandemia respecto a la concientización de lo que es la basura?

Yo imagino que sí, en nuestra experiencia hemos evidenciado que sí, por algo tan simple como que ahora te das cuenta de todo lo que generas porque estás en tu casa. Esas cosas se han ido acumulando, y ¡wow!, parece que es bastante lo que se consumía y antes no me daba cuenta porque lo botaba fuera de mi casa, salía más seguido, etc. Yo personalmente considero que sí ha habido un aumento de conciencia en relación a los hábitos. Hay cosas que tú vas viendo que de repente no era tan necesario comprar, entonces, sin duda los hábitos de consumo han cambiado y esperamos que las personas a nivel global hayan tomado esta pandemia como una oportunidad para la reflexión en relación a la sociedad que estamos llevando hoy en día, que es tan no sustentable, y la pandemia es una evidencia de eso.

Sobre esa misma línea, ¿cómo se puede revalorizar la basura en los hogares?

Bueno, depende de la basura que tú generes. Los residuos orgánicos, por ejemplo, son la mitad de la basura que generamos y es la fracción más valorizable diría yo. Porque esos residuos los transforman en compost o humus y eso lo puedes utilizar para todas tus plantas, o en los espacios comunes, y eso ha aumentado mucho en pandemia. El resto son residuos inorgánicos, que ahí depende de tu creatividad. Muchas personas consumen la típica botella PET de bebida y la transforman en un macetero. Hay muchas maneras de reutilizar.

Desde la Fundación Basura siempre intentamos hacer un enfoque en recuperar el valor de los residuos orgánicos, o sea, si algo que hay que hacer, o algo hay que recomendar, haríamos hincapié en hacernos cargo de esa fracción vegetal. Cuando tú te haces cargo de eso, ya se van estos estereotipos de sufrir sacando la basura, que no gotea, que no huele mal, y al mismo tiempo te permite tener una actividad que tú puedes disfrutar, y al mismo tiempo ver los resultados de ese proceso natural frente a tus ojos, lo cual es un privilegio también diría yo.

Y una vez terminada la pandemia, ¿cómo crees que el cambio climático se tomará la agenda?

Espero que sea la ciudadanía quien posicione esto en la agenda más que sea al revés. Porque si es la crisis la que se toma, que en el fondo ya lo está haciendo, va a ser a través de desastres, de tornados, de elevadas temperaturas, como ahora está ocurriendo en Canadá, por ejemplo, que están como con 40- 50 grados de temperatura, algo que nunca había ocurrido. Espero que seamos nosotros los que hagan noticia por frenar el cambio climático, y no por ver cómo todo se inunda frente a nuestros ojos.