Neuvol empezó a articular su labor de valorizar y extender la vida útil de los neumáticos, mientras reciben la aprobación final del Ministerio del Medio Ambiente. Los Neumáticos Fuera de Uso (NFU) son productos prioritarios que desde enero comenzaron a ser regulados por la Ley REP.
El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) dio luz verde al primer sistema de gestión colectivo de neumáticos, Neuvol, que ya comenzó a articular su labor de valorizar y extender la vida útil de los neumáticos, mientras reciben la aprobación final del Ministerio del Medio Ambiente. Los Neumáticos Fuera de Uso (NFU) son productos prioritarios que desde enero comenzaron a ser regulados por la Ley REP.
Neuvol es un colectivo conformado por 40 empresas socias, cuyo sistema de gestión cumplirá el objetivo de recolectar y valorizar neumáticos usados y fuera de uso, para darles una nueva vida, partiendo con un nuevo modelo especial de incentivos a aquellas empresas generadoras de residuos de neumáticos que actualmente valoricen por sí mismas en plantas registradas en el Ministerio de Medio Ambiente. En su proceso de implementación, licitará con empresas que les faciliten la recolección y valorización de NFU, desarrollando un sistema en línea con la economía circular.
Bajo la premisa de que “toda acción deja una huella”, Neuvol invita a tomar conciencia de ello, asumir responsabilidades como sociedad y avanzar hacia la acción. Es por eso que en el proceso de su puesta en marcha, están buscando alianzas estratégicas con empresas que saben que tienen que acatar una normativa legal, pero que quieren hacerlo de la mejor manera posible. Para ello, Neuvol propone un modelo de eficiencia, con procesos seguros y confiables, que se destaca por el nivel de servicio de sus expertos.
Para Alejandro Navech, gerente general de Neuvol, esta aprobación marca un hito para avanzar como colectivo en el modelo de funcionamiento que los va a guiar, señalando que “nosotros desarrollamos y expandimos un modelo sostenible que nos permita dejar una huella responsable en el entorno. Buscamos que nuestras acciones generen una transformación hacia la economía circular, promoviendo el fomento del reciclaje y por sobre todo la prevención de la generación de residuos”.
Entre los propósitos de Neuvol se encuentran el valorizar los neumáticos usados y fuera de uso, a través de la recuperación de los materiales que contienen estos residuos para darles una nueva vida; su labor es impulsar la transformación al crear valor en estos neumáticos y reincorporarlos a la economía circular. Así, se desarrollan nuevas materias primas, insumos y productos para otros procesos productivos, disminuyendo la extracción de materiales vírgenes.
Un informe del año 2021 de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje concluye que en Chile se generan anualmente cerca de 206 mil toneladas de neumáticos, del cual se valoriza sólo el 11,3 % del material disponible en el país. La capacidad técnica instalada permitiría reciclar el 40,4 % del material disponible, cifra que se podría alcanzar si se recuperaran más neumáticos. Al 2024, la capacidad técnica instalada para reciclar en el país llegaría al 78,5 %. Para lograr una capacidad de utilización óptima, se requiere que los Sistemas de Gestión Colectivos sean autorizados por el Ministerio de Medio Ambiente para comenzar a operar.
Es importante alertar que la fracción no reciclada correctamente termina siendo depositada de forma ilegal en basurales y vertederos clandestinos, desconociéndose con exactitud el destino de la gran mayoría de los residuos de neumáticos.
Esto plantea un enorme desafío medioambiental a nivel país, cuyo eje es un trabajo integral basado en la valorización, transformación y orientación. Hay que considerar que los NFU contienen recursos que pueden ser aprovechados, como el caucho y el acero, por lo que el tratamiento adecuado de estos residuos a través del reciclaje y la reutilización de las materias primas, es un camino para avanzar hacia una economía circular y un modelo de producción y consumo sostenible.
Es por esto que Neuvol además tiene el foco puesto en orientar a la ciudadanía sobre el buen uso del neumático, a través de un potente plan de prevención, difusión y comunicación, que permitirá disminuir la generación de residuos y masificar criterios de sostenibilidad dentro de la comunidad.
Provenientes de la última Maratón de Santiago, los vasos se convertirán en conos tipo lentejas, aros de agilidad y escaleras multipropósito, los que serán donados a municipalidades y corporaciones deportivas a lo largo del país.
Como una forma de potenciar el deporte nacional y aportar al cuidado del medio ambiente, Gatorade le dará una nueva vida a los vasos utilizados por los deportistas que participaron en la 15ª versión del Gatorade Maratón de Santiago llevada a cabo el pasado 14 de mayo, para reciclarlos y transformarlos en elementos deportivos que serán donados a municipalidades y corporaciones deportivas a lo largo del país.
Hace más de cuatro años, la marca comenzó a reciclar los vasos plásticos de todos sus puntos de hidratación en diversos eventos, transformándolos en elementos deportivos, como conos tipo lentejas, aros de agilidad y escaleras multipropósito, que son donados a lo largo del país en un claro ejemplo de economía circular.
Para ello, primero Gatorade cambió los vasos de polipapel -un material difícil de reciclar-, por vasos plásticos de polipropileno (PP) 100% reciclables. Para la última versión de la Gatorade Maratón de Santiago se decidió hacer lo mismo. Con esto, se logró recuperar un récord de 382.813 unidades, 1,5 toneladas de PP, que equivalen al 81% de los vasos entregados, gracias a la colaboración de todos los deportistas que participaron en la competencia.
“Esto demuestra que vamos avanzando en crear consciencia sobre el cuidado del medio ambiente y la importancia del reciclaje. Con estas medidas, hemos logrado no solo recuperar este plástico, sino también transformarlo en implementos deportivos para darle una nueva vida al material y apoyar el deporte nacional”, comentó Eugenio Arriagada, subgerente de Marketing de Gatorade.
A la fecha, se han recuperado cerca de 2,3 millones de vasos, lo que equivale a más de siete toneladas de plástico, aproximadamente. Con ellos se han confeccionado y donado más de 75 mil elementos deportivos, correspondientes a 40 mil conos, 30 mil aros y 5 mil escaleras.
El Ministerio del Deporte, Escuelas de Fútbol de la Corporación Municipal Pucón, la Corporación Municipal Ñuñoa, la Escuela de Tenis La Florida Poniente, 14 colegios de la comuna de Renca y otros 3 de la comuna de Pucón, además de clubes deportivos profesionales y amateurs, han sido algunas de las instituciones que han recibido los implementos deportivos.
Otra de las iniciativas de Gatorade que une sus propósitos de promover al mismo tiempo el deporte y el cuidado del medio ambiente, a través de la economía circular del deporte, es la creación de espacios deportivos con material reciclado, las recicanchas. La primera de ellas fue inaugurada a inicios de este año en la Villa San Genaro en la comuna de Renca. Su suelo se construyó con casi dos toneladas de PET y sus graderías fueron elaboradas a partir de 80 mil vasos.
La iniciativa es parte de la estrategia global de la compañía en materia de sustentabilidad, que también incluye un plan en Chile para enviar cero residuos de sus operaciones a vertederos y la reutilización de las cajas empleadas para el transporte de productos.
De la mano de Kyklos, Fundación Deporte Libre, Fundación Revalora y la Municipalidad de Cerrillos, se desarrolló la segunda parte de la iniciativa Juntos por el Parque, el programa de recolección y reciclaje de plásticos flexibles de Pepsico, que logró transformar más de 28 mil ecobotellas en un parque recreativo para la comunidad a partir de la producción de ecomadera.
La iniciativa es parte de la estrategia global PepsiCo Positive (PEP+) de la empresa de alimentos y bebidas, que consiste en la transformación estratégica integral poniendo a la sustentabilidad y el capital humano en el centro a través de 3 pilares: agricultura positiva, una cadena de valor positiva y elecciones positivas.
Otra iniciativa destacada es el reciclaje de las cajas empleadas para el transporte de productos a lo largo de Chile. El año pasado se lograron recolectar más de 3 millones de cajas, de las cuales 48% se reutilizaron en un segundo uso de productos, mientras que un 47% se recicló.
Desde el 2021, Pepsico logró cumplir el plan de cero residuos de sus operaciones a rellenos sanitarios. Estos materiales son enviados a una segunda vida, aumentando su vida útil y reduciendo el consumo de recursos naturales. Estos materiales son transformados en biocombustibles y compostaje, entre otros.
“En PepsiCo seguimos impulsando el reciclaje tanto en nuestra planta como en nuestros consumidores, formando así una comunidad cada vez más grande y consciente de la necesidad de buscar un segundo uso a las cosas. Lograr transformar los materiales que producimos en un ecoparque, reciclar nuestras cajas y ser cero residuos a la hora de producir, nos llena de orgullo”, dijo Andrea Valdez, líder de Ciudadanía Corporativa y Sustentabilidad para Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.
La compañía de telecomunicaciones entregó a la fundación 8 mil equipos móviles para reciclaje de sus partes, que se tradujeron en el ensamblaje de 10 computadores, los cuales fueron entregados a la escuela básica Saint Henry de Santiago.
Fundación Chilenter y WOM se unieron para entregar conectividad y contribuir a reducir la brecha digital del país a través de la sostenibilidad. En una actividad en la escuela básica Saint Henry, de la comuna de Santiago, la operadora y la fundación entregaron conectividad gratuita y 10 computadores, que fueron reacondicionados gracias a procesos de reciclaje y recuperación de partes y piezas.
También se entregaron dos dispositivos de banda ancha, con un plan gratuito de 100 GB mensuales por 12 meses, lo que le permite al establecimiento quedar con una sala de computación completamente acondicionada. Con esto, se benefician a más de 300 alumnos y a la comunidad educativa para la planificación de las actividades docentes.
La directora del centro educativo, Nancy Troncoso, manifestó que “esta donación es fundamental para nosotros, porque no contábamos con equipos de calidad. Este aporte llega a facilitarnos las cosas a través de la tecnología, que será de gran ayuda tanto para los profesores en su trabajo como para que los niños puedan realizar distintas actividades y hacer uso de herramientas que necesitan de tecnología”.
“En WOM buscamos generar valor social y en el entorno, y con esta acción quisimos dar sentido social a nuestras iniciativas ambientales de reciclaje de electrónicos, con el fin de acortar la brecha digital. Nos pusimos la meta de convertir residuos electrónicos en algo útil para otros, lo que logramos gracias a un trabajo conjunto con Chilenter, que esperamos tenga continuidad para seguir entregando conectividad y equipamiento en otras escuelas”, dijo Valeria Andía, gerente de Sostenibilidad de WOM.
Por su parte, el director ejecutivo de Chilenter, Matías González, destacó que “lo que antiguamente se consideraba como basura hoy lo tomamos, lo probamos y le damos un nuevo uso. También armamos computadores que hoy pueden ser un aporte muy significativo para la educación y el desarrollo de los niños”.
Por Federico Antico, doctor en Ciencia de los Materiales y académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez.
El 17 de mayo pasado se conmemoró el Día Internacional del Reciclaje, panorama al que Chile no queda ajeno en su ruta por un desarrollo sostenible. Muchos son los desafíos, pero sin duda el desecho de plásticos sigue siendo uno de los mayores. Según la OECD, en el mundo se está produciendo el doble de desechos plásticos que hace dos décadas, y la mayor parte termina en vertederos o se incinera, y solo el 9% se recicla con éxito. Hay un problema aún mayor que es la mala gestión de los plásticos, que hace que terminen dispersos en el medio ambiente, que para OECD a nivel global representa el 22% del plástico producido. Un ejemplo de esto son las 7 islas de plástico en los océanos, la mayor de ellas en el Pacífico.
El aumento de la población y los ingresos per cápita son proporcionales al consumo de plásticos a nivel global. La principal solución para reducir los desechos plásticos es frenar su uso, y esto debe partir desde el consumidor, quien tiene poder sobre lo que consume, y desde los fabricantes de productos que pueden decidir utilizar materiales alternativos.
Las consecuencias de la contaminación plástica son múltiples y cuantiosas. Los plásticos que van a los mares y a los vertederos estarán mucho tiempo allí, intactos, antes de degradarse, ocupando espacio de tierra valioso que podría utilizarse para otros usos, contaminando los ecosistemas naturales en los cuales se encuentre por cientos de años, y afectando a la calidad de vida de los sectores donde estos desechos se disponen. La mejor herramienta para frenar la producción de basura es no generarla.
Para reducir el consumo de plásticos son necesarios marcos regulatorios que restrinjan o condicionen los patrones de consumo y que promuevan el reciclaje. También es importante un componente de educación civil, de modo que el productor mejore la identificación de los distintos tipos de plásticos y los clasifique adecuadamente para disponerlo en las rutas de reciclaje correspondiente.
Esfuerzos como la ley REP permiten a la industria revisar los materiales que utiliza en sus productos y buscar alternativas de valorización que desarrollen y promuevan la economía circular. De paso, este tipo de innovaciones generan oportunidades y desafíos para emprender, tanto desde la producción de envases y productos más eficientes con menos producción de descarte y residuos, como así también en la industria del reciclaje que debe dar respuesta a una demanda creciente. Los desafíos también tienen que ver con la educación ambiental de la ciudadanía necesaria para sostener y exigir la implementación de las leyes asociadas, para cambiar hábitos de consumo, y para contribuir al esquema propuesto de economía circular.
Otro desafío en Chile es el desarrollo de la infraestructura necesaria para cumplir con las metas de valoración, y la aplicación de la ley en todo el país, considerando que tanto las industrias de envases como las industrias del reciclado están localizadas mayormente en la zona central. La economía circular requiere de la activación de diversos actores en el ecosistema (industria, Estado, academia y emprendedores), de políticas y normativas eficientes, y de ciudadanos más empoderados y responsables.