Desarrollar productos diferentes, más saludables y amigables con el medio ambiente, es el desafío que se ha fijado la panadería tradicional ñublense en el corto plazo.
Casi 40 productores panaderos de las de comunas de Chillán, Chillán Viejo, Bulnes y Coihueco, son parte de un nuevo Acuerdo de Producción Limpia (APL) que apoyará el desarrollo de un modelo de producción sustentable y circular en este rubro.
En el marco del programa “Inversión tecnológica en Producción Limpia del sector Panadero de la Región de Ñuble”, el APL es financiado por el Gobierno Regional de Ñuble con recursos por más de $237 millones del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC). Esta alianza público-privada es impulsada por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y la Federación Chilena de Industriales Panaderos (Fechipan), con el apoyo de las Seremi del Medio Ambiente, Energía y Salud de Ñuble.
El APL busca mejorar los estándares productivos y ambientales de las pymes panaderas, incorporando conceptos de economía circular, en un plazo de 24 meses, promoviendo la transición de las panaderías a comercios más eficientes. También se promoverá la innovación para mantener los atributos de lo tradicional y artesanal, incorporando tendencias de alimentación saludable como elemento diferenciador para cumplir con los requerimientos de los consumidores de retail.
La directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Ximena Ruz, dijo que este APL es muy innovador para la región y el país ya que “incorpora una modernización del sector panaderías de la Región de Ñuble, no solo viendo temas de sustentabilidad como la gestión de la energía, residuos, agua, hacer más eficiente el uso de materiales, sino que también incorpora medidas que tienen que ver con modernizar los procesos, nuevos productos para un pan más adecuado a los tiempos de hoy; un pan que los consumidores están exigiendo, con más fibra, con menos sal, con vitamina D y otros atributos que hacen el pan más saludable”.
En el marco del APL se identificarán soluciones para maximizar la recuperación o valorización del sobrante de pan, estableciéndose la meta de reducir en un 5% las pérdidas de materias primas y alimentos. Existe una oportunidad de generar un impacto económico significativo en el sector ya que cada vez másempresas de la industria alimentaria y química están utilizando los residuos de pan como materia prima.
El presidente de Fechipan, Marcelo Gálvez, expresó que “es súper relevante ser parte de este tipo de iniciativas que buscan Impulsar el desarrollo sostenible de la industria panadera de la Región de Ñuble, a través de la implementación de prácticas, tecnologías, conocimientos y competencias asociadas a la producción sustentable, que les permitan mejorar su posición competitiva y desarrollar más y mejores productos, disminuyendo costos y elevando sus estándares de producción. Además, nos permite fomentar la asociatividad y el fortalecimiento gremial en la regiones donde Fechipan está presente”.
El APL también busca incidir en la calidad del pan, implementando recetas de productos altos en fibra, fortificados con vitamina D y reducidos en sodio en al menos un 10%, así como aportará en la incorporación de buenas prácticas de fabricación.
La seremi de Salud, Ximena Salinas, destacó que este APL “es un trabajo mancomunado que se ha hecho con todos los equipos técnicos y que tiene que ver con economía, sustentabilidad, factores ambientales, más la salud de la población ñublensina. Es un compromiso de todos el que tenemos involucrado y me alegra mucho que haya existido esta visión de los panaderos para seguir hacia la innovación y el cuidado del medio ambiente y de las personas”.
El Acuerdo de Producción Limpia (APL) implica además que los productores panaderos se comprometen a disminuir sus consumos de agua y energía en un 5%, implementar inversiones en tecnologías limpias, valorizar en un 5% los residuos no peligrosos, reducir las tasas de accidentalidad, siniestralidad y enfermedades profesionales en un 2% y fortalecer las competencias técnicas de los colaboradores.
En nuevo programa radial, hablamos con la fundadora de Freemet y el exjefe de la Oficina de Economía Circular.
Guillermo González, exjefe de la Oficina de Economía Circular, nos explicó en un nuevo programa radial, la propuesta que llega desde el mundo privado hacia el gobierno para reducir los desechos tirados al mar y promover la reutilización de los envases.
Además, conocimos el trabajo de Freemet, una startup que patentó innovadores productos de limpieza que evitan la contaminación por metales pesados; así como los detalles de la entrega de 112 computadores reutilizados en la comuna de Panquehue.
Además, en nuestra sección “Huerta, ideas de patio”, Fernando González, del vivero Lahuán contestó una ronda de preguntas con respecto al riego de las plantas.
Y para terminar, el consejo de la semana: qué hacer con las ampolletas que ya no funcionan. No las botes, acá te damos algunas ideas.
Este y todos los capítulos de Piensa Circular en Radio Cooperativa en Spotify y recuerda, el programa se emite todos los domingos a las 12:00 hrs.
El programa “Construyendo Sueños de Hogar”, surgido hace 16 años, permitirá ejecutar proyectos de 81 organizaciones sociales entre agosto y noviembre con el rol clave de trabajadores voluntarios y la participación activa de las propias comunidades.
Más de 33 mil personas serán beneficiadas directamente con los 81 proyectos comunitarios seleccionados este año en el programa “Construyendo Sueños de Hogar” de Sodimac, una de las iniciativas de impacto social y voluntariado corporativo más antiguas del país. Los trabajos se ejecutarán entre agosto y noviembre, e involucran la reparación, remodelación o mejoramiento de una instalación o entorno de distintas organizaciones que acogen a sectores más vulnerables.
Los proyectos escogidos, de un total de 828 presentados a este fondo concursable, fueron evaluados considerando su impacto social por un comité ejecutivo Sodimac y representantes de la Comunidad de Organizaciones Solidarias (COS), y la visita en terreno de asistentes sociales y trabajadores para definir la propuesta beneficiada.
Sodimac entrega materiales y su transporte, a lo que se suma la labor de los más de 4 mil voluntarios de la empresa y el rol de las propias comunidades, lo que es fundamental porque se busca un esfuerzo colaborativo y participativo.
El programa permitirá cumplir los sueños de organizaciones de Arica a Punta Arenas con mejoras en espacios para adultos mayores y personas con discapacidad, del espectro autista o en situación de calle. Adicionalmente, se repararán salas de clases y patios de escuelas y jardines infantiles, e infraestructura de entidades de salud, bomberos, clubes deportivos y juntas de vecinos, junto con el desarrollo de huertos comunitarios y renovación de plazas.
Entre las obras, destacan el mejoramiento de infraestructura de la ONG Maymuru de Arica; la construcción de un jardín terapéutico y sensorial de la Fundación Down Somos de Rancagua, que atiende niños, niñas y adolescentes con Síndrome de Down; el mejoramiento de la habitabilidad de la Tercera Compañía de Cuerpo de Bomberos San Pedro de la Paz; y la creación de una eco-biblioteca en la Escuela Manantial de Villarrica, entre otros.
Desde su creación hace 16 años, “Construyendo Sueños de Hogar” ha ejecutado 921 proyectos, beneficiando directamente a más de 335 mil personas. La iniciativa mejora también los hogares y calidad de vida de trabajadores de la compañía. Desde 2017, se han realizado 727 obras en apoyo de 460 colaboradores y sus familias.
En alianza con organizaciones como TECHO, Junto al Barrio y Movidos x Chile, el programa aporta adicionalmente viviendas definitivas, mejora de entornos en barrios y ayuda a comunidades afectadas por emergencias o catástrofes naturales, como el temporal que afectó la zona centro y sur del país recientemente.
Alianza favorece la economía circular dentro del proceso productivo de la empresa fabricante de plásticos flexibles. Desde febrero han logrado revalorizar más de 180 mil kilos de residuos.
Una alianza entre Edelpa, empresa chilena especializada en fabricar envases flexibles, y Fundación Revalora, organización que fomenta la educación medioambiental y el reciclaje sostenible del plástico, ha permitido aplicar un modelo de economía circular en el proceso productivo de la compañía industrial, permitiendo transformar sus residuos y reintegrarlos a través de nuevos usos.
Esta asociación comenzó en febrero de este año, y desde entonces Edelpa ha entregado a Revalora un total de 181.361 kilos de residuos, incluyendo polietileno, polipropileno y laminados. Los desechos se han utilizado para fabricar 174 pallets de ecomadera, de los cuales 100 unidades están en funcionamiento en el área de impresión y 74 en el área de extrusión.
Además de los pallets ya producidos, ambas organizaciones han iniciado la fabricación de 10 señaléticas de ecomadera, que serán instaladas en diferentes lugares de la compañía, como las áreas de la planta productiva, los patios, los estacionamientos y la administración. Con esto, se espera avanzar aún más iniciativas que logren reintegrar los residuos dentro de sus propias instalaciones.
Según expertos, la formación es la principal acción que los gobiernos deberían adoptar para enfrentar el cambio climático.
Según una encuesta de UNICEF, aplicada a menores y adolescentes de América Latina y el Caribe, más del 70% de niños y niñas declara que las políticas y planes ambientales de su país deberían tenerlos más en cuenta y para el 34%, la educación en estas materias tiene que ser la principal acción de los Gobiernos. Sin tener gran responsabilidad en la crisis climática que atraviesa la humanidad, ellos serán los más expuestos a sus consecuencias.
Para Natalia Conejero, directora de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad Bernardo O´Higgins, el cambio climático es una realidad innegable y por tanto “resulta crucial iniciar la sensibilización desde temprana edad, involucrando a los niños en este propósito. Al interiorizar estos valores, ellos desempeñarán un papel fundamental no sólo en el futuro, sino de manera inmediata motivando e influyendo en sus padres para prácticas más sostenibles en el día a día”.
En este sentido, los expertos aseguran que el Gobierno cumple un papel central para impulsar campañas de sensibilización desde los colegios, preparando guías educativas, videojuegos y capacitaciones al cuerpo docente, a fin de crear una cultura de cuidado ambiental en las nuevas generaciones. “Mediante una educación integral y dinámica se formará una conciencia sólida en los estudiantes, empoderándolos como agentes de cambio para el futuro de nuestro planeta”, puntualizó Conejero, comentando que actualmente se están promoviendo este tipo de iniciativas por medio de estrategias pedagógicas que apoyan la concientización y enseñanza en torno a diversas temáticas relacionadas al cambio climático.
En paralelo a las políticas públicas, desde el sector privado también han tomado el desafío. Un ejemplo de ello son las acciones dirigidas a niños que realiza Integrity, empresa chilena que recicla envases de plástico PET y los convierte en materia prima para nuevos recipientes que luego se incorporan en el círculo del reciclaje. En la compañía llevan más de 7 años trabajando con colegios de la comunidad cercana para que los estudiantes visiten las instalaciones, conozcan los detalles y la tecnología detrás del proceso de reciclaje y revalorización, aprendan a identificar y separar los plásticos y fomenten juntos este hábito. “Además establecemos alianzas donde compramos a los colegios todo el PET que ellos logren recolectar en sus establecimientos. Es increíble ver cómo los más pequeños son tan receptivos con la información y se motivan inmediatamente a activar un cambio en sus casas”, comentó Gabriel Fonzo, CEO de Integrity.
En cuanto a otras acciones concretas que pueden realizarse, la académica de la UBO recomienda iniciativas dentro y fuera de los colegios. En el primer ámbito, es prioritario integrar campañas ambientales desde el departamento académico, para abordar ejes como el cambio climático, la protección del entorno y la conservación de la biodiversidad. Estas pueden incluir talleres prácticos relacionados, por ejemplo, con el reciclaje, compostaje, cuidado del agua y la energía, siempre involucrando activamente a los niños.