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Macarena Guajardo, directora ejecutiva de Fundación Basura: “Espero que seamos nosotros los que hagan noticia por frenar el cambio climático, y no por ver cómo todo se inunda frente a nuestros ojos”

  • La directora ejecutiva de la organización, que busca enseñar que la basura no existe, cuenta cómo la pandemia ha influido en los hábitos de consumo y su impacto en el cambio climático.

Por Josefa Zepeda

Nacida en 2015, la Fundación Basura es una organización sin fines de lucro que propone mostrar una mejor manera de vivir en equilibrio con el cuerpo y entorno. Para lograrlo, su lema es fundamental: la basura no existe. Para lograrlo, la fundación se dedica a educar a través de cursos, talleres y la generación de investigaciones de uso público. Además, asesoran a organizaciones, empresas o emprendimientos para que lleguen a la meta de basura cero.

Bajo este paradigma, Macarena Guajardo, directora ejecutiva de la fundación comenta: “Nuestro sueño es que ojalá no haya más basura en el mundo, y que no exista tampoco la Fundación Basura, porque no va a haber un problema”.

Sin duda la pandemia y las cuarentenas han cambiado los hábitos de consumo, ¿esto ha afectado al cambio climático?

Sí, nosotras hicimos un estudio muy interesante, y una de las cosas que más se han visibilizado es el aumento del consumo de delivery o compras online y todos los empaques que vienen con eso. Entonces, en términos de empaque, podríamos decir que han aumentado. Sin embargo, si bien consumimos más cosas, igual estamos haciéndonos cargo de otras en mayor cantidad. Por ejemplo, los residuos orgánicos son una de las cosas que más ha aumentado ahora en pandemia, así como las composteras comunitarias o el contrato a los emprendimientos que te van a retirar los residuos orgánicos. Al mismo tiempo ha disminuido el consumo de carne, o de productos derivados de animales, y todas esas cosas suman.

Y bajo su lema de “La basura no existe”, ¿cómo influye la implementación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) en su visión?

La ley REP está ubicada en una de las estrategias de basura cero que es el reciclaje, que es una estrategia importante sin duda, por lo tanto es una ayuda y una cuestión muy necesaria, pero no es la solución al problema por ningún motivo. El reciclaje en sí tampoco lo es. No basta con reciclar todo lo que generamos, porque tenemos que pensar que todo eso que reciclamos necesita esa materia prima nueva. Entonces, la Ley REP sin duda es un aporte al ecosistema, a la visión y a ese nuevo constructo social, económico y ambiental que buscamos, pero no es lo único que hay que hacer. Es un granito de arena frente a la problemática fundamental.

¿Consideras que ha habido un aprendizaje en pandemia respecto a la concientización de lo que es la basura?

Yo imagino que sí, en nuestra experiencia hemos evidenciado que sí, por algo tan simple como que ahora te das cuenta de todo lo que generas porque estás en tu casa. Esas cosas se han ido acumulando, y ¡wow!, parece que es bastante lo que se consumía y antes no me daba cuenta porque lo botaba fuera de mi casa, salía más seguido, etc. Yo personalmente considero que sí ha habido un aumento de conciencia en relación a los hábitos. Hay cosas que tú vas viendo que de repente no era tan necesario comprar, entonces, sin duda los hábitos de consumo han cambiado y esperamos que las personas a nivel global hayan tomado esta pandemia como una oportunidad para la reflexión en relación a la sociedad que estamos llevando hoy en día, que es tan no sustentable, y la pandemia es una evidencia de eso.

Sobre esa misma línea, ¿cómo se puede revalorizar la basura en los hogares?

Bueno, depende de la basura que tú generes. Los residuos orgánicos, por ejemplo, son la mitad de la basura que generamos y es la fracción más valorizable diría yo. Porque esos residuos los transforman en compost o humus y eso lo puedes utilizar para todas tus plantas, o en los espacios comunes, y eso ha aumentado mucho en pandemia. El resto son residuos inorgánicos, que ahí depende de tu creatividad. Muchas personas consumen la típica botella PET de bebida y la transforman en un macetero. Hay muchas maneras de reutilizar.

Desde la Fundación Basura siempre intentamos hacer un enfoque en recuperar el valor de los residuos orgánicos, o sea, si algo que hay que hacer, o algo hay que recomendar, haríamos hincapié en hacernos cargo de esa fracción vegetal. Cuando tú te haces cargo de eso, ya se van estos estereotipos de sufrir sacando la basura, que no gotea, que no huele mal, y al mismo tiempo te permite tener una actividad que tú puedes disfrutar, y al mismo tiempo ver los resultados de ese proceso natural frente a tus ojos, lo cual es un privilegio también diría yo.

Y una vez terminada la pandemia, ¿cómo crees que el cambio climático se tomará la agenda?

Espero que sea la ciudadanía quien posicione esto en la agenda más que sea al revés. Porque si es la crisis la que se toma, que en el fondo ya lo está haciendo, va a ser a través de desastres, de tornados, de elevadas temperaturas, como ahora está ocurriendo en Canadá, por ejemplo, que están como con 40- 50 grados de temperatura, algo que nunca había ocurrido. Espero que seamos nosotros los que hagan noticia por frenar el cambio climático, y no por ver cómo todo se inunda frente a nuestros ojos.