por Claudio Macias | Mar 12, 2024 | En el hogar
- Más de 200 hogares de La Granja, San Joaquín, San Miguel y San Ramón recibieron sus kits de compostaje y participaron de capacitaciones para su correcta utilización. La iniciativa se enmarca en el programa “Nos Compostamos Bien”, ejecutada por Fundación Chile, que tiene por objetivo disminuir el impacto ambiental de los residuos orgánicos.
Los residuos orgánicos que se generan en la casa “no son basura”. Esa es la premisa de la iniciativa del Gobierno de Santiago “Nos Compostamos Bien”, ejecutada por Fundación Chile, que tiene como propósito disminuir el impacto ambiental de los residuos orgánicos que se generan en los hogares, además de incentivar las conductas sustentables en los habitantes de la Región Metropolitana.
En ese marco, en el Parque Brasil de La Granja, se realizó una nueva entrega masiva de equipamiento para el compostaje domiciliario. Tal como sucediera en enero, en el que vecinos de las comunas de Santiago y Estación Central fueron beneficiados, durante esta jornada personas de La Granja, San Joaquín, San Miguel y San Ramón recibieron kits de compostaje para sus hogares.
El gobernador Claudio Orrego destacó que «si queremos un Santiago verde, que sea sustentable y que pueda enfrentar el cambio climático, todos nos tenemos que ir comprometiendo. Este programa de entrega de 7 mil composteras en distintos hogares de todas las comunas de la Región Metropolitana apunta a eso, al cambio cultural, que parte en las casas y cambia a las personas”.
De acuerdo con estimaciones del Ministerio del Medio Ambiente, la “bolsa de basura” del hogar está compuesta en un 58% por residuos orgánicos -entre frutas, verduras y restos de poda, entre otros- los que pueden tener una nueva vida a través del proceso de compostaje.
Actualmente, solo el 1% de los residuos orgánicos generados se valoriza, aun cuando un 13% de las municipalidades del país desarrolla algún tipo de acción para reciclarlos.
En total, fueron más de 200 beneficiarios, los que participaron de capacitaciones para el buen uso de sus vermicomposteras, a cargo de Kyklos, empresa B de cultura ambiental. El alcalde de La Granja, Felipe Delpín, dijo que “esta actividad realmente nos alegra, nos incentiva a poder seguir trabajando con nuestras comunidades para generar más compostaje y también promover lo que pueden ser los huertos orgánicos y el mejoramiento del medio ambiente”.
Sigue avanzando la distribución de kits de compostaje
Con la entrega de 7 mil kits de compostaje, el programa “Nos Compostamos Bien” busca incentivar las conductas sustentables en los habitantes de la Región Metropolitana, junto con evaluar el comportamiento ciudadano respecto del reciclaje de residuos orgánicos domiciliarios.
Por ello, Karien Völker, subgerenta Economía Circular de Fundación Chile, subrayó que «ya hemos entregado gran parte de los kits de composteras y vermicomposteras y estamos muy contentos por eso. Hemos ido monitoreando los hogares para ver cómo se están usando y estamos entregando todo el soporte necesario para que los puedan utilizar correctamente”.
Cabe destacar que la convocatoria para participar en el programa fue abierta y la asignación se realizó previa postulación de los interesados y de acuerdo con los cupos por comuna, los que fueron determinados según criterios socioeconómicos y población proyectada.
Más información en https://noscompostamosbien.cl/
por Claudio Macias | Mar 11, 2024 | En los espacios públicos
- Recibirán envases de toda marca en las comunas de La Pintana, Lo Espejo, Huechuraba, La Florida, Pedro Aguirre Cerda, Santiago y Ñuñoa.
Una iniciativa de Soprole contribuye a impulsar la rueda virtuosa del reciclaje. La empresa instaló contenedores de reciclaje para plásticos del tipo poliestireno (PS), que se encuentra en envases de yogurt o jalea, entre otros, y cartón para bebida o tetra pak en ocho almacenes de barrio ubicados en las comunas de La Pintana, Lo Espejo, Huechuraba, La Florida, Pedro Aguirre Cerda, Santiago y Ñuñoa, en la Región Metropolitana.
Los vecinos podrán depositar allí los potes de yogurt, cajas de leche y demás envases, que pueden ser de cualquier marca (no sólo de Soprole), para que sean reciclados y encuentren nuevos usos. Los almacenes tienen un rol central en esta tarea conjunta y colaborativa, ya que apoyan entregando un espacio para instalar los puntos verdes.
“Soprole tiene un compromiso firme con la sustentabilidad. Sabemos que los pequeños hábitos pueden hacer una gran diferencia en relación al cuidado del planeta. En ese sentido, buscamos alguna forma de realizar nuestro aporte junto al valioso apoyo de los almaceneros, esos negocios amigos frecuentados a diario en las comunas. Así, nacieron los puntos verdes de nuestro canal tradicional”, explica María José Riquelme, subgerente de Trade Marketing de Canal Tradicional de Soprole.
El circuito hacia segundos usos
Los envases de los yogures y postres, para ser reciclados, deben lavarse, secarse y aplastarse para comenzar la ruta que tiene como destino una nueva función para ese packaging desechado.
El material reunido en los contenedores será posteriormente trasladado a empresas valorizadoras donde se procesa el PS y el Tetra. El PS se transforma en ecomadera para realizar mobiliario o en bandejas plásticas en las cuales se transportan los productos de Soprole. A su vez, el Tetra encuentra una notable función social: se convierte en placas aislantes para viviendas de emergencia.
“Si lo ponemos en cifras concretas, con 70 potes de yogurt se arma una bandeja. Unos 1.040 potes de flan son una silla y con 890 leches de litro se hace una de las siete placas que lleva una vivienda social. Invitamos a todos a sumarse, porque cada acción individual cuenta, cada envase suma”, concluye Riquelme.
Los puntos verdes de Soprole están ubicados en:
- La Pintana: «Almancen», Matías Catrileo 0654.
- Lo Espejo: «Dipper», Av. Central 7243.
- Peñalolén: «Panificadora Ega», Av. Egaña 630.
- La Florida: «Lorena», Dan José de la Estre 1465.
- Pedro Aguirre Cerca: «Comercial Super Veci», Av. Clotario Blest 5500.
- Pedro Aguirre Cerca: «El refugio», Cavilolen 5225.
- Santiago: «Manuel Jesus», General Bulnes 1287.
- Ñuñoa: «Sociedad Comercial Enrique», Av. Diego de Almagro 4638-B.
por Claudio Macias | Mar 7, 2024 | Opinión
- Por Tomás Saieg, jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente.
En Chile se generan más de 23 mil toneladas de plásticos de un solo uso al año, y siete de los diez productos más encontrados en las playas son de este tipo. La Ley de Plásticos de un Solo Uso, promulgada en 2021 por unanimidad del Congreso, representa un hito histórico en la lucha contra la contaminación por plásticos en Chile.
El plástico es un material valioso, con múltiples aplicaciones y que nos permite, por ejemplo, conservar más tiempo los alimentos y evitar su desperdicio. Uno de sus atributos, además de que es fácilmente moldeable, es que dura mucho tiempo, sin embargo, lo estamos utilizando en productos que tienen una corta vida o que son de un solo uso.
Actualmente la mitad del plástico producido en el mundo está diseñado para ser desechado después de utilizarlo apenas una vez. Es hora de cambiar esta dinámica y avanzar hacia un modelo más sostenible donde, en primer lugar, disminuyamos el uso del plástico, sobre todo de aquellos innecesarios y problemáticos, y donde el plástico que es necesario se encuentre pensado desde su diseño para la reutilización, reciclaje o compostaje, evitando así su acumulación en el medioambiente.
Si observamos el flujo global del plástico, nos encontramos con una realidad preocupante: cerca del 30% de la cantidad de plástico producida termina en las riberas de los ríos, en el mar y en las playas, mientras que un 40% se destina a rellenos sanitarios. Solo un porcentaje menor, inferior al 15%, se recicla. Y lo más alarmante: para el 2050 se estima que habrá más plástico que peces en el mar.
Es evidente que la contaminación por plásticos no tiene una solución simple. Se requiere un cambio radical en nuestra relación con este material y con los productos de un solo uso en general. Es necesario que como país y como sociedad, dejemos atrás la lógica lineal de extracción, producción, consumo y desecho.
La Ley 21.368, más conocida como Ley de plásticos de un solo uso, viene a complementar la regulación nacional en esta materia, sumándose a la regulación de las bolsas plásticas en el comercio (Ley 21.100) y la Ley REP (Ley 20.920), que regula entre otros productos prioritarios a los de Envases y Embalajes -plástico, metal, vidrio, cartón para bebidas, papel y cartón- y establece metas de recolección y valorización para estas materialidades, metas que iniciaron en septiembre de 2023.
La Ley de Plásticos de un Solo Uso busca abordar este problema, no solo para el plástico, sino para productos de un solo uso de cualquier materialidad. Sus objetivos son proteger el medioambiente, disminuir la generación de residuos y fomentar la reutilización.
Para esto, la Ley prohíbe la entrega de productos de un solo uso para consumo dentro de establecimientos de expendio de alimentos, mientras que limita su entrega a aquellos que sean valorizables (distintos del plástico) o sean plásticos certificados (de fuentes renovables y compostables) para el consumo fuera de los establecimientos. También obliga a la incorporación de material reciclado en botellas hasta alcanzar un 70% en el año 2060 y a los comercializadores de bebestibles a ofrecer formatos retornables y recibir los envases por parte de los consumidores.
Esta ley nos ofrece una oportunidad como país para cambiar nuestra relación con el medioambiente, y plantea un importante desafío para la ciudadanía y las empresas. El éxito de esta regulación y de la lucha contra la contaminación depende de todas y todos. Está en nuestras manos prevenir la generación de residuos y cuidar el medioambiente.
por Claudio Macias | Mar 6, 2024 | Programa Radial
- Eso es lo que sucede en el relleno sanitario Santa Marta, ubicado en el sector sur de Santiago. La energía que producen es capaz de alimentar a 10 mil hogares. Escucha la entrevista completa en el último episodio de Piensa Circular en Spotify.
En este nuevo episodio de Piensa Circular, en Radio Cooperativa, el último en modo vacaciones, revivimos la entrevista a Consorcio Santa Marta, en la cual conocimos la integración de su relleno sanitario, ubicado en el sector sur de Santiago, con una planta de generación eléctrica, que permite convertir el gas metano que produce la descomposición de la basura en electricidad que se inyecta al Sistema Interconectado Central (SIC).
También te contamos sobre el reconocimiento que recibió la empresa Colbún por sus avances en materia de economía circular.
En «Huerta, ideas de patio», Fernando González, del vivero Lahuan, nos habla sobre cómo recuperar las plantas que salieron dañadas durante el verano, sobre todo con las olas de calor que sufrimos en los pasados meses.
Y en el Consejo Circular, te damos algunas ideas de qué hacer con las bolsas plásticas, que aunque van en retirada, aún nos encontramos con ellas en lugares como la feria o la panadería.
Los nuevos episodios se emiten todos los domingos a las 9:30 hrs en Radio Cooperativa (93.3 Stgo.) y se pueden escuchar todos los programas en nuestro perfil de Spotify.
por Claudio Macias | Mar 5, 2024 | Opinión
- Por Francisco Talguia, profesional de Proyectos de Fundación Chile – Pacto Chileno de los Plásticos.
¿Qué tanto reciclamos? Es una pregunta importante de contestar para entender la importancia de los recicladores de base en Chile. Según el Informe del Estado del Medio Ambiente elaborado por el Ministerio del Medio Ambiente durante 2022, el 2020 se generaron más de 18 millones de toneladas de residuos en el país, de los que casi 7,9 millones correspondían a residuos domiciliarios. De esa cifra, se logró valorizar un 1,2%, lo que da cuenta de la necesidad de darle valor a los residuos domiciliarios.
Los recicladores de base han sido y serán un eslabón fundamental en esta cadena; son quienes realizan el trabajo de recolectar, seleccionar, acopiar y comercializar los materiales reciclables para su posterior aprovechamiento de residuos. Según cifras del Registro Nacional de Recicladores de Base 2021, ese año eran cerca de 60 mil las personas que se dedicaban a esta labor, de las cuales un 60% correspondía a mujeres.
Ellos y ellas fueron, son y serán los pioneros en impulsar la transformación desde una economía lineal a una circular, algo que recogió nuestra política pública para que en la Ley REP -implementada en 2023 para envases y embalajes- quedara establecido que los recicladores de base deben ser parte de la gestión de los residuos para el cumplimiento de las metas de valorización. Si bien la implementación de la Ley REP es una gran noticia, su éxito depende del esfuerzo conjunto de todos y todas, y se hace necesario reconocer el papel crucial de los recicladores de base, quienes no solo contribuyen al cuidado del medio ambiente con su labor diaria, sino que también se convierten en motores de cambio en nuestra búsqueda hacia un modelo más circular, inclusivo y justo.
Desde el Pacto Chileno de los Plásticos (PCP) de Fundación Chile –iniciativa que impulsa la circularidad de los envases y embalajes- trabajamos, desde octubre de 2023, en un proyecto piloto con la Cooperativa de Recicladores de Base de San Antonio (Coremat), el que estará ejecutándose hasta noviembre de 2024. Este consiste no solo en pagar a los recicladores por la cantidad de plásticos flexibles que recolecten -entre ellos envases de tallarines, arroz, yogurt y postres, entre otros- sino que también por los servicios asociados que entreguen a la comunidad, entre ellos, capacitaciones a juntas de vecinos, comunidades, municipio y colegios, entre otros. Esto es crucial, porque actúa como un catalizador para modificar la percepción y costumbres de la ciudadanía respecto del reciclaje y la valorización de los residuos.
Aunque existen iniciativas similares, lo que se espera de una como ésta -que además tracciona la colaboración de empresas como Nestlé, Soprole, Cambiaso e Inproplas y organizaciones como Avina, ReSimple, Giro, entre otras- es generar que la comunidad adopte hábitos que faciliten la identificación y separación de distintos tipos de envases, y crear un modelo de trabajo escalable y replicable en otras comunas y regiones del país.
La experiencia internacional tiene mucho que decir respecto del papel fundamental que cumplen los recicladores de base en el aumento de las tasas de recolección y valorización de los envases y embalajes. Tal es el caso de Sudáfrica, país en el que los que hacen este oficio recolectan entre un 80% y un 90% del material plástico reciclable, una cantidad muy alta en comparación con Chile. Acá, según cifras de Chilebasura, sólo en 29 comunas del país se recolectan envases y embalajes y en cada una de ellas, se selecciona solo un 10% de estos desechos. Esto deja en evidencia la necesidad de impulsar el trabajo de los recicladores a nivel nacional. Sin ellos, no hay transición hacia a una economía circular.