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Lanzan en Chile primeras herramientas inalámbricas fabricadas con material reciclado

Lanzan en Chile primeras herramientas inalámbricas fabricadas con material reciclado

  • Los productos -marca Black+Decker y en venta exclusiva en Sodimac- tienen carcasas elaboradas a partir de botellas de plástico de un solo uso reutilizadas, además de contar con empaque de cartón 100% reutilizado.

Stanley Black & Decker y Sodimac lanzaron en Chile y por primera vez en Latinoamérica la línea de herramientas inalámbricas Reviva, que se vende de forma exclusiva en las tiendas y canal web de Sodimac. Estos productos marca Black+Decker fueron los primeros del mundo de esta categoría en ser fabricados con material reciclado y los únicos actualmente con este atributo en el mercado chileno. 

Esta nueva línea Reviva cuenta con seis productos diferentes comercializados hoy en el país, cuyo mix inalámbrico se compone de taladros rotación 12V, taladros percutor 12V, lijadoras 12V, sierras caladoras 12V, atornilladores 4V y aspiradoras de mano 8V. Estas herramientas tienen carcasas de 50% material reciclado a partir de botellas de plástico de un solo uso reutilizadas que se desvían o recuperan de los vertederos o del mar. La primera partida de unidades a la venta en la actualidad permitió reciclar 67.280 botellas.

Estas carcasas -cuyo material reciclado es certificado mediante el estándar internacional ISCC- están fabricadas con Tritan™ Renew, que es tan duro y resistente como los plásticos estándar. 

Tritan™ Renew se produce mediante el reciclaje circular avanzado, también conocido como reciclaje molecular. A diferencia del mecánico, este transforma los residuos de plástico de un solo uso en componentes básicos que luego se utilizan para fabricar materiales duraderos y de alto rendimiento. Este proceso reduce el uso de recursos fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Adicionalmente, el empaque de la gama Reviva está fabricado con cartón 100% reciclado y es, a su vez, 100% reciclable.

El lanzamiento se inserta en el esfuerzo permanente de ambas compañías por innovar para una mejor experiencia de los clientes y en su compromiso con el medioambiente. Estos productos se suman a los casi 5.800 artículos y servicios sostenibles diferentes que vende Sodimac junto a sus proveedores, trabajo que considera además reducir el impacto ambiental de empaques y embalajes.

Residuos de aparatos eléctricos: Cuando el río suena

Residuos de aparatos eléctricos: Cuando el río suena

Por Karien Volker, subgerenta de Economía Circular de Fundación Chile.

La imagen de toneladas de basura obstruyendo el paso del río Mapocho es una de las que quedó en la retina después del sistema frontal de junio pasado. En medio de escombros, ramas y todo tipo de basura, se veían restos de electrodomésticos y otros aparatos eléctricos. Una “postal” que ojalá no olvidemos y que nos movilice a tomar acción respecto a la grave crisis que representa el creciente volumen de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) que estamos generando como sociedad.

La problemática, ciertamente, es mundial. Se trata de los residuos que más crecen en el planeta y —por lo mismo— los países desarrollados tienen entre sus prioridades ambientales la recuperación y el reciclaje de estos aparatos, llegando a tasas de 70% en el caso de Suiza —líder en la materia— y de 50% en Francia. Un trabajo que sigue a toda marcha, según pudimos comprobar en reciente gira al viejo continente.

Chile, a pesar de ser un país OCDE, mira muy de lejos esa realidad, con tasas de recuperación que apenas sobrepasan el 3%, aunque tiene el tercer mayor consumo per cápita de Latinoamérica en cuanto a aparatos eléctricos y electrónicos, con 9,6 kilos de chatarra al año por habitante. 

Si no se recuperan y no se asegura una disposición adecuada de estos residuos, ¿a dónde van? La respuesta es que generalmente se les encuentra en vertederos ilegales, abandonados en sitios eriazos, en el fondo del patio de algunas casas, o, como se vio, en los lechos de los ríos, con el riesgo que implica tener este tipo de artefactos botados, como si fueran basura común. No lo son y en eso hay que ser tajantes: pueden contener hasta 69 elementos de la tabla periódica; algunos componentes son metales valiosos, pero también los hay potencialmente contaminantes, que representan un riesgo para la salud y el medio ambiente.

Desde Fundación Chile, en conjunto con el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y con el apoyo de Onudi (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial), estamos trabajando para cambiar el destino de los RAEE y aumentar fuertemente las tasas de recuperación y reciclaje, asegurando la disposición adecuada de aquellos elementos que no es posible reconvertir. 

A través del proyecto Residuos-E y las campañas de recolección de Renchúfate, buscamos apoyar desde el punto de vista técnico con estudios al MMA para la elaboración de normativa y los sistemas de gestión de residuos que se tendrán que conformar para la puesta en marcha de Ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor), creando a la vez conciencia en los consumidores respecto a la importancia de modificar el patrón lineal de comprar, usar y botar.

Actualmente, los esquemas de recolección y valorización son B2B, existiendo pocas opciones para los consumidores que buscan reciclar estos aparatos, que en general deben pagar por un servicio de retiro. A partir de la puesta en marcha de la Ley REP para esta categoría de productos, serán los fabricantes e importadores los responsables de asegurar la gestión adecuada de estos residuos.

También se busca ampliar las opciones para reparación, que en ciertos países de la Unión Europea—que es hacia donde estamos mirando como ejemplo a seguir— ya se establecen como un “derecho a reparar”, con centros especializados, que además tienen un objetivo social como fuentes laborales para personas vulnerables.

Si el río suena, y además se atasca, es señal de que trae algo más que piedras, y un llamado a la acción para que la imagen que vimos en el Mapocho no se repita, en ningún lugar de Chile.

El verdadero debut de la Ley REP

El verdadero debut de la Ley REP

Por Gabriel Fonzo, CEO de Integrity.

Quedan sólo dos meses para que la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) comience a operar sobre envases y embalajes, un hito clave para impactar las nuevas metas de reciclaje que contempla la normativa. Si bien fue hace dos años que la Ley REP entró en vigencia, obligando a las empresas importadoras de neumáticos a recolectar y reciclar el 90% de dichos productos, lo que ocurrirá en septiembre es el verdadero debut, ya que el sector de envasado y empaquetado es responsable de casi el 40% de la producción total de plásticos a nivel global.

Así, a 60 días, hay materias que preocupan. Por una parte diversos actores han alertado sobre la tardanza en la conformación de los Grandes Sistemas de Gestión Domiciliarios (GRANSIC) que, financiados por los fabricantes, importadores y distribuidores de envases y embalajes, ejecutarán las actividades de recolección en los territorios.

Sin embargo, lo más alarmante es el poco conocimiento e identificación de la ciudadanía con la iniciativa. De hecho, según una medición de Cadem, 8 de cada diez chilenos ni siquiera ha oído hablar sobre la Ley de Reciclaje y apenas un 5% señala estar informado. Si queremos capitalizar realmente la que ha sido llamada la mayor política medio ambiental del país en el último período, es crucial que las personas reciclen más y mejor. Para eso, no sólo se deben reforzar campañas educativas, sino además entregarles certezas en torno a la disposición final de sus residuos y facilitar al máximo la tarea. 

Más allá de la Ley, en este contexto cabe preguntarnos, ¿qué hay detrás de las bajas tasas de reciclaje? Desde mi perspectiva no se trata de falta de voluntad, sino de un tema económico. Lamentablemente reciclar no es negocio y, por tanto, no lograremos que las personas y las empresas lo incorporen en su día a día si no se establecen beneficios monetarios para quienes reciclen y, a su vez, desincentivos para quienes no sigan ese camino.

Mientras siga siendo lo mismo comprar un producto elaborado de plástico virgen que uno hecho de material reutilizado, difícilmente podremos impulsar un cambio de la magnitud que la problemática requiere. A su vez, sí es igual botar toda mi basura junta que gestionarla correctamente, la mayoría optará por el camino cómodo y fácil sin vislumbrar las consecuencias de su actuar. 

Hoy, para fabricar los populares envases para sushi, frutas o tortas a partir de plástico PET reciclado tenemos que importarlo, porque los volúmenes a nivel nacional no son suficientes. Las cifras no mienten: la tasa de reciclaje efectiva no supera el 10%. Frente a esto la OCDE ha sido clara: es urgente crear un mercado de plásticos reciclados que funcione de manera óptima, fijar objetivos de contenido reciclado e invertir en tecnologías que puedan hacer ese producto más competitivo y rentable.

En definitiva, el gran desafío de la Ley REP, dejando a un lado las formalidades, es el alto nivel de coordinación público privada que requiere, pues para su éxito deben combinarse efectivamente esfuerzos de las empresas, municipalidades y gobierno central. Sólo de esa forma podremos pasar de la teoría a la acción, alcanzar las metas de revalorización y comenzar a transformarnos, realmente, en un país que recicla.

Terraza Chic: Muebles y accesorios con diseño «circular»

Terraza Chic: Muebles y accesorios con diseño «circular»

  • En un nuevo episodio, además, conversamos con Giro, el nuevo Sistema de Gestión Colectivo que trae la Ley Rep para Envases y Embalajes y conocimos un manual de buenas prácticas para evitar el desperdicio de alimentos.

Todo sobre cómo van a funcionar los denominados “Sistemas de Gestión” de la categoría envases y embalajes de la Ley de Reciclaje que comienza en septiembre. Rodrigo Sagaceta, encargado de Giro, uno de estos nuevos sistemas, nos explicó en un nuevo programa de Piensa Circular en Cooperativa.

También conocimos la mezcla entre diseño y economía circular con el emprendimiento de “Terraza Chic”, así como diferentes opciones para subirse al carro del compostaje, con Vivero Lahuán, ya sea que vivas en una casa o en un departamento.

¿Y en el consejo circular de la semana? No queremos spoilearte… Mejor escucha aquí el programa en nuestro perfil de Spotify.

Reciclar más plástico ahorraría 4,4 billones de euros hasta 2040, según la ONU

Reciclar más plástico ahorraría 4,4 billones de euros hasta 2040, según la ONU

  • Costaría anualmente casi la mitad de lo que supone seguir usando este material. Además, se estima que se crearían 700 mil puestos de trabajo. El objetivo es reducir un 80% la contaminación plástica.

Un informe de la ONU revela que reciclar más plástico ahorraría hasta 4,4 billones de euros hasta 2040 y crearía hasta 700.000 puestos de trabajo. Además, la medida costaría anualmente casi la mitad de lo que supone seguir utilizando este material.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) publicó un informe en el que propone una hoja de ruta para reducir un 80% la contaminación plástica en 2040 que se basa, en primer lugar, en eliminar los plásticos innecesarios para a continuación acometer tres cambios: reutilizar, reciclar y reorientar.

La ONU asegura que el cambio a una economía circular generaría un ahorro de 1,27 billones de dólares (1,17 billones de euros), considerando los costes y los ingresos del reciclaje. Se ahorrarían otros 3,25 billones de dólares (2,98 billones de euros) de las externalidades evitadas, como la salud, el clima, la contaminación del aire, la degradación del ecosistema marino y los costos relacionados con los litigios. En total, 4,42 millones de euros.

Además, este cambio, añade la ONU, «produciría un aumento neto de 700.000 puestos de trabajo para 2040, principalmente en países de bajos ingresos, lo que mejoraría significativamente los medios de vida de millones de trabajadores en entornos informales».

El organismo apunta que los costes de inversión para el cambio sistémico recomendado son significativos, pero por debajo del gasto sin este cambio sistémico: 65.000 millones de dólares (casi 60.000 millones de euros) al año frente a 113.000 millones de dólares (103.700 millones de euros) anuales.

Marco fiscal global

La ONU explica que «gran parte de este objetivo se puede movilizar cambiando las inversiones planificadas para nuevas instalaciones de producción, que ya no son necesarias, por la reducción de las necesidades materiales, o un impuesto sobre la producción de plástico virgen en la infraestructura circular necesaria. Sin embargo, el tiempo es esencial: un retraso de cinco años puede conducir a un aumento de 80 millones de toneladas de contaminación plástica para 2040«.

Asimismo, estima que «un marco fiscal global podría ser parte de políticas internacionales para permitir que los materiales reciclados compitan en igualdad de condiciones con los materiales vírgenes, crear una economía de escala para las soluciones y establecer sistemas de seguimiento y mecanismos de financiación».

La ONU dice que la reutilización -incluidas las botellas recargables, los dispensadores a granel, o los planes de depósito y devolución- puede reducir un 30% de la contaminación plástica para 2040. Sobre el reciclaje, se puede reducir la contaminación un 20% adicional si esta práctica es más rentable. Y eliminar los subsidios a los combustibles fósiles o hacer cumplir las pautas de diseño para mejorar la reciclabilidad aumentaría la proporción de plásticos económicamente reciclables del 21% al 50%.

100 millones de toneladas

Con las medidas de reciclaje propuestas por la ONU podrán tratarse anualmente 100 millones de toneladas de plásticos de productos de un solo uso hasta 2040. Y diversificar productos, la reducción de envoltorios de plástico, sobres y artículos para llevar con productos hechos de materiales alternativos (como papel o materiales compostables) puede generar una reducción adicional de un 17% en la contaminación plástica.

Por Juan Ignacio Álvarez. Reproducido con autorización de elEconomista.es