Las tres entidades realizaron la conformación de la primera cooperativa de recicladores base de la comuna y la entrega de un Punto Verde Móvil para la asociación.
Natura, Cempre Chile y la Municipalidad de San Bernardo conformaron la primera cooperativa de recicladores de base, junto al primer Punto Verde Móvil que tiene una organización de este tipo en el país. Con el proyecto, las entidades buscan resaltar el valor del trabajo colaborativo, a la par de impulsar el compromiso empresarial con los recicladores, para apoyar en su fortalecimiento e inclusión frente a los desafíos de implementación de la ley del reciclaje o REP (Responsabilidad Extendida del Productor).
En esa línea, y sumado a diversas iniciativas de apoyo previas, Cempre generó este proyecto de Conformación de Cooperativa de Trabajo COGAM y Fortalecimiento, tanto en el apoyo jurídico para su creación como con la entrega de un vehículo adaptado como Punto Verde Móvil. Para realizar este proyecto, acogió el llamado de apoyo la empresa Natura, que ya mantenía un vínculo con el territorio y el grupo de recicladores mediante una iniciativa ya en marcha, enfocada a la Certificación de Competencias Laborales y aumento de las tasas de recuperación de residuos.
Con estos avances se buscó establecer al grupo de recicladores de base de San Bernardo como gestores formales de reciclaje y potente en el territorio; aumentar la capacidad de acopio, recuperación de residuos e imagen de la cooperativa mediante la entrega de equipamiento; potenciar el grupo de gestión y logística en el territorio a través de la asociatividad para aumentar su competitividad ante gestores privados; y habilitar al grupo de recicladores capacitados y formalizados para eventuales proyectos futuros en la comuna y participación con los Sistemas de Gestión en el territorio.
“Agradecer en primer lugar por esta tremenda iniciativa y oportunidad para la comuna. En el mundo, el cambio climático está mostrando los estragos y creo que es trabajo de todos ponernos las pilas en esta materia. Y por eso quiero agradecer que esta herramienta, que hoy día va a estar disponible en toda la comuna, podrá colaborar y ayudar en esta tarea”, agregó Cristopher White, alcalde de San Bernardo.
“Para lograr generar una red es necesario al menos dos actores. Y aquí somos más de dos. Hay una comunidad y municipio que habilita y apoya a los recicladores de base para que gestionen los residuos de sus vecinos. Cuando hablamos que para regenerar debemos poner la vida y las relaciones en el centro, es allí donde como sociedad y empresas debemos reconocer esta gran labor que desarrollan ustedes y cooperar para que nadie quede excluido del sistema”, destacó Sabina Zaffora, gerenta de Sustentabilidad para Mercados Natura Hispana.
Por su parte, la directora ejecutiva de Cempre Chile, Andrea Riquelme, resaltó que “cumplimos un hito súper importante en colaboración con el municipio de San Bernardo y nuestro socio Natura. Estamos conformando la primera cooperativa de reciclaje en San Bernardo, COGAM, con la que además fortalecimos su trabajo mediante la entrega de un punto verde móvil, un vehículo que va a prestar servicios a la comunidad en seis zonas y 11 puntos de la comuna y que va a acercar el reciclaje a los vecinos”.
“El camión viene a representar lo que es un punto móvil, que vamos a ocupar para desplazarnos dentro de la comuna y así poder gestionar los residuos que generan los vecinos y vecinas. La idea también es poder educarlos, para ir acercando esta relación, que sea más fluida y para que a la vez también nosotros nos podamos retroalimentar de las necesidades y de las ideas que tienen los vecinos respecto al reciclaje”, agregó Hector Rubio, gerente de la Cooperativa COGAM.
La alianza de las tres entidades ponen a disposición de la comuna el Punto Verde Móvil, operado por la cooperativa COGAM, y prestará servicios de reciclaje a toda la comunidad mediante su instalación en diferentes puntos, facilitando el reciclaje a los vecinos.
Por Margarita Ducci, directora Ejecutiva de Pacto Global Chile, ONU
La tierra simplemente está ardiendo, y no sólo estamos atravesando la era del calentamiento global, sino que entrando a la “ebullición mundial”, dos etapas de un mismo fenómeno que amenaza la vida en el planeta. La primera, es el aumento de la temperatura de la atmósfera y los océanos, causado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero. La segunda se refiere al punto crítico en el que el calentamiento se vuelve irreversible y desencadena cambios catastróficos en el clima, los ecosistemas y la biodiversidad. Científicos ya han confirmado una y otra vez que ambos procesos son consecuencia de la actividad humana, provocados por el uso de combustibles fósiles, la deforestación, la agricultura intensiva y la ganadería.
António Guterres, secretario general de la ONU, quien estuvo hace poco en Chile, ha afirmado que la era del calentamiento global terminó para dar paso al período de ebullición mundial. «El cambio climático está aquí. Es aterrador», advirtió. Claro, porque los efectos del calentamiento y ebullición global son evidentes y alarmantes: el aumento del nivel del mar, la acidificación de los océanos, el derretimiento de los glaciares, la pérdida de hábitats, la extinción de especies, la propagación de enfermedades, las extensas sequías, las inundaciones en lugares insospechados, los incendios forestales dantescos, las profundas hambrunas y los interminables conflictos, son sólo algunas de las situaciones que se han vuelto parte de una nueva “normalidad”.
De hecho, el Servicio de Cambio Climático Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) han confirmado que se han reportado las temperaturas promedio globales más altas desde que se tiene registro. Estamos en un punto crítico de inflexión con eventos ambientales extremos, cada día somos testigos de cambios violentos en el clima, del derretimiento acelerado de los casquetes polares, y los humanos tenemos la culpa.
Frente a esta grave situación, es urgente tomar medidas para reducir las emisiones de CO2 y evitar que sea irreversible. Para ello, se requiere un cambio drástico en el modelo de desarrollo, basado en la transición energética hacia fuentes renovables, la eficiencia y el ahorro de la energía y del agua, la protección de los bosques y los suelos, la promoción de una agricultura ecológica y una alimentación sostenible, sin perder el enfoque en la educación ambiental y la cooperación internacional. Chile, en ese sentido está bien encaminado, pero somos un grano de arena en la playa. Nuestro país es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático y, en esta línea, la era de ebullición impone nuevos desafíos. Vivimos incendios forestales, una crisis hídrica preocupante, hemos sido testigos de tornados en lugares impensados y la desertificación avanza sin piedad, afectando toda la cadena de suministros donde peligra la productividad, y las consecuencias económicas son alarmantes. Combatir el cambio climático y cumplir los compromisos ambientales internacionales implica invertir en América Latina y el Caribe entre el 7% y el 19% del PIB anual.
No podemos seguir ignorando o negando la realidad; el calentamiento y ebullición global son reales y nos afectan a todos. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos, consumidores, productores y gobernantes, actuar con sentido de urgencia para preservar el planeta que habitamos y resguardarlo para las futuras generaciones.
De acuerdo al estudio de Asipla, correspondiente al 2022, la producción de plástico reciclado alcanzó las 106 mil toneladas, con una capacidad instalada total disponible para llegar a las 155 mil toneladas a nivel país.
El reciclaje de los plásticos ha tenido un crecimiento sostenido en Chile en los últimos 5 años. Así lo arrojó el un nuevo estudio sobre la materia, la más reciente radiografía del sector elaborada por la Asociación de Industriales del Plástico (Asipla). De esta nueva edición, que recoge la data de 2022, se extrae que la tasa de reciclaje de plásticos creció en un 15% entre 2020 y 2022 (de 96.716 tons. año a 106.870 tons. año), mientras que entre 2018 y 2020 el crecimiento fue de un 11%.
Este estudio -que se realiza bianualmente mediante entrevistas a distintos actores de la industria y a empresas recicladoras que operan en Chile- presenta de manera amplia e integral el estatus de la industria del reciclaje de todos los plásticos, tanto aquellos provenientes del sector de envases y embalajes, como otros residuos plásticos que se originan en las industrias y el comercio, por ejemplo, redes de pesca y residuos generados por los sectores agrícola, acuícola y construcción, entre otros.
De igual forma, el reporte hace un ranking de las resinas más recicladas y la región geográfica donde se valorizan, además de presentar una segregación respecto al tipo de aplicaciones o sectores industriales que absorben esa oferta de materia prima secundaria, lo que constituye un insumo relevante en el diseño de iniciativas y políticas públicas, tales como la Ley REP, la Ley PUSU (Plásticos de Un Solo Uso) y otros reglamentos o leyes.
Entre los principales resultados obtenidos en esta entrega destaca que hoy Chile cuenta con una capacidad instalada total para el reciclaje de plásticos de casi 155 mil toneladas, la que además creció en un 19% respecto de 2020, impulsada en gran parte por la normativa vigente, que ha movilizado a las empresas a invertir y aumentar su capacidad de reciclaje. De ella, cerca de un 20% se destina al PET y el otro 80% a las demás resinas como Polietileno (PE), Polipropileno (PP), Poliestireno (PS), PVC y otros.
Pese al aumento de la capacidad instalada, se observa una pequeña disminución en el número total de empresas recicladoras (de 55 a 52), las que siguen estando muy concentradas en Zona Centro del país, con un 75% de la capacidad instalada, seguida de lejos por la Zona Sur, con un 21%, y la Zona Norte, con un 4%.
Los plásticos mayormente reciclados en 2022 fueron el polietileno y el polipropileno, que suman un 71% de la producción total y crecieron en un 11% en comparación al estudio anterior, seguidos por el PET, que concentra un 25%, y aumentó su reciclaje en un 26% con relación a las cifras de 2020. El poliestireno presenta aún grandes desafíos, principalmente en materia de recuperación y pretratamiento de los residuos, mientras que el PVC es una resina que se utiliza principalmente en aplicaciones de larga duración, y a eso obedecen sus bajas tasas de reciclaje.
En términos del origen de los residuos reciclados se puede observar que un 83% del total proviene de fuentes industriales y comerciales, con un crecimiento del 10% respecto de la medición del 2020. En tanto, el 17% restante provino de los hogares a través de recolectores de base, municipalidades, diversos gestores y puntos limpios, con un crecimiento importante del 45% respecto de los datos levantados en la versión pasada, lo que evidencia una mayor conciencia de la ciudadanía en torno al reciclaje.
Asimismo, desagregando el origen de los residuos por tipo de resina, vemos que en los residuos reciclados provenientes de origen comercial e industrial predominaron el polietileno y polipropileno en un 82%, mientras que el plástico estrella que se recicla a nivel de los hogares es el PET -comúnmente encontrado en botellas, bandejas y clamshells-, en un 79%.
Ahora bien, ¿a dónde ha ido a parar el plástico reciclado? Si se analiza por sector económico, predominó Envases y Embalajes, con un 39% de la demanda, seguido por Hogar, con un 24%, y Agricultura y Pesca con un 14%.
Magdalena Balcells, gerenta general de Asipla, comentó que “los resultados obtenidos en este estudio marcan un hito, ya que se trata de la última medición previo a la entrada en vigencia de la Ley REP. Estamos convencidos de que los futuros reportes que hagamos reflejarán el impulso que significa la puesta en marcha de esta normativa y el aumento significativo que habrá de los residuos plásticos valorizables”.
En tanto, Marcos Segal, presidente del Comité de Economía Circular de Asipla, señaló que “este estudio es el más importante que existe hoy a nivel nacional para mostrar el desarrollo y la tendencia del reciclaje de los plásticos. Estamos muy contentos con los resultados, que muestran un aumento en la tasa de reciclaje de un 15% respecto de 2020, y que nos confirman que vamos por buen camino para cumplir metas ambiciosas de valorización en Chile”.
Foto grupal: Marcos Segal, presidente del Comité de Economía Circular de Asipla; Magdalena Balcells, gerenta general de la asociación gremial; Pedro Alamos, gerente general de ProRep; María José Ureta, gerenta Comercial de Giro; y Nathalia Silva, gerenta de Economía Circular de ReSimple.
Son siete las iniciativas ganadoras, de diversas regiones del país, que recibirán hasta 30 millones de pesos, además de asesoría técnica y comunicacional.
Una nueva generación de proyectos comunitarios, colaborativos y socioambientales fueron los ganadores del programa Fondo Común Regenerativo de Fundación Lepe, que en su cuarta versión, a diferencia de las anteriores, tuvo un carácter regenerativo, y apoyará iniciativas de las regiones de Valparaíso, Metropolitana, Maule, Biobío, Los Ríos y Aysén, quienes recibirán hasta 30 millones de pesos, además de asesoría técnica y comunicacional.
Fondo Común Regenerativo 2023 recibió 327 postulaciones en agosto del año pasado, cuando se cerró la primera fase de convocatoria abierta a todo el país. Luego de tres etapas evaluación -que incluyó visitas en terreno a los 16 proyectos finalistas- la elección final estuvo a cargo de un jurado compuesto por miembros del directorio de Fundación Lepe y por un equipo técnico, donde participó Eduard Müller, presidente y rector de la Universidad para la Cooperación Internacional en Costa Rica y fundador de la Escuela Latinoamericana de Áreas Protegidas (ELAP); Nicole Vergara, co-fundadora de Fundación Mingako (ganadores del Fondo Común 2019), organización reconocida como uno de los cinco emprendimientos sociales con mayor impacto e innovación en América Latina; y María José Montero, directora en Ameris Capital AGF y directora titular de la Asociación Chilena de Administradoras de Fondos de Inversión (Acafi).
Los siete proyectos que serán apoyados por Fondo Común Regenerativo son:
Conectando Agua: Regeneración Parque La Reserva, Región de Valparaíso. En el parque La Reserva de Peñablanca, ubicado en Villa Alemana, el grupo Restauración Ecológica Villa Alemana (REVA), trabaja desde hace algunos años en mantener la biodiversidad del Parque, controlando la erosión del suelo, ampliando y cuidando las especies nativas del lugar, transmitiendo, a través de educación ambiental, los conocimientos a la comunidad del cuidado del medio ambiente. Su proyecto trabajará en restaurar y fortalecer el ecosistema del parque mediante la aplicación de técnicas de captación e infiltración de aguas y la ejecución de iniciativas de fortalecimiento de las capacidades comunitarias medioambientales.
Sendero Ecológico Humedal Mapocho Urbano de Talagante, Región Metropolitana. Durante el 2021, un grupo de jóvenes vecinos del sector de Talagante se propusieron crear el sendero ecológico humedal urbano Mapocho Talagante, un lugar en la rivera del río lleno de biodiversidad y que estaba siendo mal utilizado para dejar escombros y basura. Hoy buscan fortalecer lo creado y con Fondo Común Regenerativo esperan seguir reforestando el sector con especies nativas a través del método miyawaki, involucrando a la comunidad en el proceso y a diferentes grupos de interés facilitando prácticas de desarrollo integral y reconexión con la naturaleza.
Ruta Turística Rural Ramal Talca-Constitución, Región del Maule. El ramal ferroviario de Talca a Constitución, el último en operación en Chile, se erige como un testimonio histórico de la conexión entre distintas localidades a lo largo del tiempo. En la actualidad, las diferentes comunidades que habitan en esta ruta, con la ayuda de la ONG SurMaule, trabajan por impulsar el turismo rural y las tradiciones del campo chileno. Con Fondo Común Regenerativo se potenciará el desarrollo del Turismo Rural Comunitario, buscando revivir la vitalidad de las comunidades a lo largo del territorio conectado por el Ramal Talca-Constitución. Con este proyecto, se aspira a impulsar el desarrollo sostenible, generando oportunidades económicas y promoviendo la preservación de la identidad local a través del turismo responsable y sustentable mediante la articulación de esfuerzos locales, la promoción del comercio justo y la consolidación del territorio como un atractivo destino turístico.
Buena Cabra Prevención de Incendios – Región del Biobío. El proyecto «Buena Cabra» es una innovadora iniciativa en Chile para combatir incendios forestales de manera ecológica, a través de cortafuegos naturales gracias a la presencia estratégica de rebaños de cabras, quienes se encargan de consumir selectivamente la vegetación, reduciendo así el riesgo de propagación de incendios al eliminar el combustible vegetal. Este enfoque fue puesto a prueba con éxito durante los devastadores incendios que afectaron la comuna de Santa Juana en el verano de 2023, donde el 55% de su territorio resultó quemado. Con Fondo Común Regenerativo, el proyecto impulsado por Buena Cabra espera promover el uso de prácticas de pastoreo estratégico como una herramienta ecológica para la creación de cortafuegos y desarrollar capacidades en las comunidades campesinas, dotándolas de conocimientos y recursos para la prevención efectiva de incendios forestales, rurales u otras zonas vulnerables, fortaleciendo la resiliencia ante los desafíos medioambientales.
Semilla Austral: preservando la biodiversidad de las semillas en Chile – Región de Los Ríos. Semilla Austral es una cooperativa comprometida con la preservación de la biodiversidad de las semillas en Chile. Conformada por 34 familias guardianas distribuidas a lo largo del país, su labor se centra en la revalorización, reproducción y circulación de semillas, así como en la preservación de los conocimientos campesinos-tradicionales. Todo esto se realiza bajo los principios de la agroecología y la permacultura. Este enfoque no solo resalta el compromiso de Semilla Austral con la preservación de semillas y saberes, sino que también pone un énfasis significativo en la importancia de la seguridad alimentaria. A través del Fondo Común Regenerativo, Semilla Austral busca fortalecer, tanto técnica como organizacionalmente, el nodo sur de la cooperativa, para reproducir y comercializar semillas tradicionales, garantizando su calidad agroecológica y orgánica.
Cooperativa La Manzana – Región de Los Ríos. La Cooperativa La Manzana, ubicada en la Región de Los Ríos, es una organización que agrupa a personas que buscan consumir de manera saludable y consciente los recursos del planeta, la que combina la gestión empresarial con los principios de consumo responsable. Con Fondo Común Regenerativo, buscan fortalecer la producción de legumbres agroecológicas producidas por agricultoras, ubicadas en las regiones donde se ubica, dando respuesta a la demanda de legumbres de la cooperativa y entregando una solución productiva concreta a las productoras ante la falta de agua.
El Río Con-voca – Región de Aysén. En Cochrane, al sur de la región de Aysén, un grupo de jóvenes busca fomentar una conexión respetuosa con la naturaleza, promoviendo prácticas sostenibles, a través del turismo responsable y la educación ambiental. Sus esfuerzos se centran en preservar la riqueza natural de la zona, a través de estrategias que no solo educan, sino que también involucran activamente a la comunidad en la toma de decisiones para garantizar un futuro sostenible. Con Fondo Común Regenerativo buscarán fortalecer el lazo comunitario en torno al río Cochrane para el beneficio del ecosistema. Este proyecto innovador se sustenta en acciones de educación ambiental, diseño participativo, turismo responsable y una sólida gobernanza, buscando crear un impacto positivo y duradero en la región.
Entre el 3 y el 4 de enero del 2024 se realizará una jornada de co-creación en la cual se reunirán parte de los equipos de los 7 proyectos seleccionados para celebrar, compartir experiencias y profundizar en herramientas de planificación y gestión de proyectos bajo un enfoque regenerativo.
Conocimos la historia de una artista que recupera residuos industriales de la comuna de Renca y los transforma en arte y mobiliarios sustentables.
En un nuevo capítulo de Piensa Circular en Radio Cooperativa, conversamos con Viviana Lazo, artista de Renca, en el sector norte de Santiago, sobre su emprendimiento De-Mente Diseño Sostenible, dedicado a recuperar residuos industriales para crear arte y espacios inspiradores. Por ejemplo, taburetes creados con bobinas que las empresas de telecomunicaciones emplean para los cables.
También te contamos sobre la premiación de los siete proyectos de desarrollo regenerativo ganadores de la cuarta versión del fondo concursable de Fundación Lepe.
En la sección «Huerta, ideas de patio» conocimos las plantas que entregan buena vibra al hogar. Y en el espacio dedicado al Consejo Circular te enseñamos cómo regar de la manera más circular posible, ahora que tus plantas necesitan más agua que nunca.