Confección a partir de botellas plásticas recicladas, así como el uso de impresión basada en «sublimación textil», son las principales características del vestido que la periodista María Elena Dressel utilizará para la Gala del Festival de Viña, que se desarrollará este viernes 17 de febrero en laPlaza Colombia de la Ciudad Jardín. El evento, que no se hace del 2019, este año se denomina como Noche Cero
Dressel es reconocida en Chile por su cercanía a temas de innovación y sustentabilidad, temas que, justamente, con lo que comulga con la Gala. Su participación cuenta con un equipo de emprendedores de gran trayectoria dentro del medio que están detrás de lo que será su vestuario para este día, como el diseñador Bernardo Santander, el peluquero Ignacio del Valle y Alex Inostroza y la productora y estilista Majo Arévalo.
Gracias a Novatex, empresa chilena que entrega soluciones textiles integrales y a la colaboración con Epson, fabricante líder de equipos de impresión para sublimación textil digital, es que Dressel, podrá contar con un vestuario utilizando esta tecnología que cuenta con una huella ambiental mucho menor que la impresión textil convencional porque no utiliza agua en el proceso. La impresión textil digital no requiere placas de impresión en el proceso por lo que son menos desechos los que genera. Asimismo, la tecnología textil digital por sublimación es sumamente asequible lo cual facilita la producción local, disminuyendo considerablemente la huella de carbono que genera.
Esta propuesta se potencia también por la tela utilizada en la confección, la que es en base a botellas recicladas. Antonio Guzmán, Fundador de Novatex, explica que: “desde 2020 somos representantes de Sutex en Chile, telas que destacan por su calidad, pero sobre todo por ser confeccionadas con materiales reciclados. Hoy somos reconocidos por la importación de telas creadas en base a la recolección de botellas plásticas de los mares, que hace nuestro socio Sutex”.
En sólo seis meses de funcionamiento, la versión 2022 del Banco Social de Latas, logró recuperar más de 10 mil kilos de latas de aluminio, beneficiar a más de 30 establecimientos con premios educativos, donar una biblioteca a una escuela vulnerable y hacer un aporte a Fundación Patio Vivo.
Esta campaña de reciclaje y educación ambiental que nace de la alianza entre Kyklos, Metalum y Ball, busca aportar a la economía circular, generando además un impacto social. Más de 30 mil estudiantes de 500 jardines y colegios de la Región Metropolitana, es parte de la buena acogida que tuvo la iniciativa. Los establecimientos realizaron las actividades lúdicas del programa de educación ambiental que trabaja los indicadores de desarrollo personal y social a través de desafíos.
En el primer desafío, 13 establecimientos fueron premiados por su participación al cumplir el objetivo de superar las 6 latas recuperadas por alumno. Estos jardines y escuelas pudieron elegir entre premios como sistemas de sonido, arcos de fútbol o una experiencia cultural. En relación con esta última, varios establecimientos vulnerables pudieron ver una obra de teatro sobre el cuidado del medioambiente. A partir de octubre, cuando se inició el segundo desafío, se implementó un sistema de canje de premios a través de un catálogo. Este método, que se mantendrá durante el año 2023, busca incentivar la participación, entregando un reconocimiento al esfuerzo y coordinación de las comunidades educativas. De esta manera, 19 colegios canjearán materiales educativos o deportivos o experiencias culturales y recreativas, según elija cada comunidad.
En el foco de acción social, el Banco Social de Latas ya adjudicó la entrega de una Biblioteca de los Sueños al Colegio Los Pensamientos de San Bernardo, el cual alcanzó los 285 kilos de latas recuperadas. Este centro de lectura contará con infraestructura especialmente diseñada y con material de lectura con enfoque en el reciclaje y la sostenibilidad. Además, a partir del valor de las latas recolectadas, se realizó una donación a Fundación Patio Vivo para contribuir a su misión de implementar paisajes de aprendizaje en escuelas, colegios y jardines infantiles de contextos vulnerables. De esta manera, los envases desechados se transforman en recursos para aportar a la gran misión de mejorar la calidad de vida y educación de otros estudiantes del país, promoviendo la conciencia y solidaridad entre pares.
El año 2023 el Banco Social de Latas busca crecer a 1.000 establecimientos en Santiago y extenderse a las regiones de Tarapacá y Biobío, descentralizando el reciclaje y llevando la oportunidad de participar a jardines y escuelas del norte y sur del país.
Casi el 70% de todas las latas de bebidas de aluminio del mundo son recicladas, esto convierte al aluminio en el envase de bebidas más reciclado del planeta. Sin embargo, Chile está muy lejos de este número, alcanzando sólo un 33%. La oportunidad detrás del reciclaje de latas de aluminio inspiró la creación del Banco Social de Latas en 2020 a partir de una alianza entre Kyklos, empresa B de cultura ambiental, y Metalum, la empresa líder de reciclaje de aluminio en Chile. En 2022 se suma como impulsor Ball, empresa líder mundial en envases sostenibles de aluminio que tiene una serie de clientes como las empresas de bebidas, cuidados personales y productos domésticos, así como aeroespacial y otras tecnologías y servicios.
Por Fernanda Valdivieso, directora Pacto Chileno de los Plásticos.
¿Cuáles son los envases flexibles? Es la primera pregunta que surge al presentar nuestra más reciente campaña “Duro con el Flexible”. Lo cierto es que estamos rodeados de ellos en nuestra vida cotidiana: envases de pan de molde, tallarines, arroz, pañales, detergente en polvo, papel higiénico, galletas, cereales, hamburguesas, packs y bebidas, por mencionar algunos.
Ocurre que los envases flexibles están en todas partes, se trata de un material cada vez más usado por la industria alimenticia y la de limpieza a nivel mundial para el envasado dadas sus características apropiadas para la conservación: son impermeables y tienen alta resistencia a la temperatura; tienen bajo peso en relación a su superficie; su transporte es barato y eficiente; y son versátiles para adaptarse a las particularidades de embalaje de distintos tipos de productos. Los flexibles, además, son altamente reciclables, en la medida que sean diseñados y dispuestos correctamente. Y ahí está el problema al que nos enfrentamos en la actualidad: a diferencia de otros plásticos, los flexibles domiciliarios no tienen una recolección continua a pesar de su alto potencial de reciclaje. Se utilizan de forma desechable, y en la práctica son escasamente reciclados.
En el mundo se producen cerca de 50 millones de toneladas de envases flexibles, lo que representa cerca de un 40% de todos los envases de plástico por peso. En Chile, en tanto, se generan y consumen productos con envases flexibles equivalentes a 341.984 toneladas anuales, y solo se recicla el 7,9%, que corresponde casi exclusivamente a envases flexibles de posconsumo industrial. Lo demás, termina en rellenos sanitarios o, en muchos casos, en el medio ambiente.
La campaña “Duro con el Flexible” en la que nos encontramos trabajando como Pacto Chileno de los Plásticos, consiste en separar y recolectar envases de plástico flexible a nivel comunal, para luego clasificarlos y reciclarlos. Comenzamos piloteando en Lo Barnechea y continuamos con Ñuñoa, comunas que utilizan un sistema de reciclaje de flujo único, facilitando así la participación de los vecinos. El llamado es a incorporar dos tipos de plásticos flexibles al contenedor de reciclaje, el PP5 flexible (polipropileno flexible) y el PE4 flexible (polietileno de baja densidad), etiquetados con los números 5 y 4, respectivamente.
Tras ser separados y clasificados, los plásticos flexibles son valorizados para ser reaprovechados como materia prima para la fabricación de nuevos productos, cerrando el circuito de la economía circular. Además de las comunas con las que estamos trabajando, en esta campaña participan muchos de nuestros socios del Pacto Chileno de los Plásticos, como productores de alimentos con envases de estas características, o valorizadores que reciclan este material, y que, en este caso, lo transforman en bolsas de basura, y zuncho.
El reciclaje de los plásticos flexibles es hoy en día un desafío, principalmente en la recolección. Es en esta etapa donde existen las mayores dificultades para poder avanzar a las posteriores que permitan su valorización, y así lograr la circularidad de este material. Por eso es tan importante que los consumidores reconozcan, y luego incorporen estos envases limpios en el contenedor de reciclaje.
La Ley REP próxima a implementarse en nuestro país se viene a hacer cargo de los envases y embalajes domiciliarios y no domiciliarios, para colectarlos de manera gradual. Nuestro objetivo con esta campaña es concientizar para que todos y todas comencemos a incorporar los hábitos que nos permitan aprender a diferenciar entre distintos tipos de envases que tienen que ser separados porque son materiales con el potencial de ser reciclados.
La comuna de Santiago se suma a la campaña “Duro con el Flexible” impulsada por el Pacto chileno de los Plásticos, que busca evaluar la factibilidad de separar, clasificar, colectar a nivel local y reciclar este material.
Cerca de 50 millones de toneladas de envases flexibles se producen anualmente en el mundo, lo que representa cerca de un 40% de todos los envases de plástico por peso. Estos son principalmente de un solo uso, y casi no se reciclan. En Chile el panorama es similar: los plásticos flexibles domiciliarios, aunque corresponden a más de la mitad de los empaques, con excepción de algunas experiencias piloto, no se reciclan.
En este contexto crítico para el medioambiente, el Pacto Chileno de los Plásticos está impulsando la campaña “Duro con el Flexible”, un proyecto cuyo objetivo es evaluar la factibilidad de separar y clasificar envases plásticos flexibles domiciliarios colectados a nivel comunal para luego reciclarlos, y así, no solo evitar que los plásticos terminen en rellenos sanitarios o en los ecosistemas, sino que además permitir un importante ahorro de materia prima y energía, al utilizar materiales reciclados en la fabricación de nuevos productos.
Los plásticos flexibles corresponden a uno de los materiales más usados por la industria alimenticia para el envasado, representando casi la mitad de los empaques. Son de bajo peso en relación a su superficie, tienen características apropiadas para conservar alimentos, versatilidad para adaptarse a las particularidades del embalaje de distintos tipos de productos, y un alto potencial de reciclaje, en la medida que sean diseñados y dispuestos correctamente.
En esta campaña, el llamado es a incorporar dos tipos de plásticos flexibles al contenedor de reciclaje, el PP5 flexible y el PE4 flexible. El PP5 flexible (polipropileno) se encuentra en envoltorios de tallarines, galletas, hamburguesas, helados, cereales, caramelos, entre otros, y generalmente vienen etiquetados con el número 5. Por su parte, el PE4 flexible (polietileno de baja densidad) se encuentra en envases de pan de molde, papel higiénico, absorbente y servilletas, pañales, arroz, detergente en polvo, verduras congeladas, embalajes de packs de botellas y latas, bolsas de basura, entre otros. En ocasiones vienen etiquetados con el número 4.
El material flexible se está colectando en las comunas que utilizan un sistema de reciclaje de flujo único, que consiste en separar todo el material reciclable en un solo contenedor, simplificando y facilitando la participación de los vecinos, aspecto clave, considerando que la eficiencia del proceso y sus resultados dependen en gran medida de la calidad del material dispuesto desde las casas.
Una vez separados y clasificados, los plásticos flexibles son valorizados y reciclados para ser reaprovechados como materia prima para la fabricación de nuevos productos, volviendo así a la cadena de la economía circular. En este proceso, el PP5 flexible es transformado en zuncho, cinta utilizada para embalar todo tipo de cajas y paquetes para diversas industrias, como la agrícola. El PE4, por su parte, es utilizado para la fabricación de bolsas de basura.
«40% de los plásticos que se desechan son flexibles»
Emilia Ríos, alcaldesa de Ñuñoa, se refirió a la importancia de la iniciativa. “El 40% de los plásticos que se desechan son plásticos flexibles, por lo que estamos muy contentos de sumarnos a esta campaña. Desde la administración local debemos tomar acciones concretas para que vecinas y vecinos puedan reciclar y contribuir al cuidado del medioambiente de la forma más sencilla y cómoda posible”, sostuvo la edil.
“El problema de la contaminación por plástico es complejo, y la única forma de enfrentarlo es mediante un trabajo colaborativo, de forma conjunta y articulada. Es así como en este piloto, nos ponemos ´duros´ con los plásticos flexibles junto a las empresas, las municipalidades y los vecinos”, señaló Fernanda Valdivieso, directora del Pacto chileno de los Plásticos.
Por su parte, Tomás Saieg, jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente, valoró esta campaña, especialmente en el contexto de la implementación de la Ley REP: «Ad portas del inicio de la Ley REP de envases y embalajes, es fundamental que se refuercen las cadenas de reciclaje de las distintas materialidades. Este proyecto tiene la virtud de enfocarse en una particularmente difícil e importante: la de los plásticos flexibles, que actualmente son muy poco reciclados, pero que son imprescindibles de abordar y representan una buena parte de los envases regulados.
¡Maisa Rojas, ministra del Medio Ambiente, estuvo en Piensa Circular!
En entrevista, la destacada física, climatóloga e investigadora -hoy jefa de cartera del Ministerio del Medio Ambiente-, ahondó en la estrategia nacional de residuos vegetales, con metas claras para 2040; también hizo un diagnóstico sobre dónde se mueve más el reciclaje de este tipo de residuos: ¿en la ciudadanía o en los grandes productores?, adelantó sobre nueva legislación para hacer frente a este problema y también comentó acerca de la implementación de la Ley REP.
Además, en «Emprendedores Sustentables», hablaremos sobre vinoterapia, iniciativa de un grupo de emprendedoras de Colchagua que innovan con cosmética a base de vino. Mientras que en «Huerta, ideas de patio», Fernando González del Vivero Lahuan nos orienta sobre la forma correcta de plantar.
Como siempre, el consejo de la semana: Cómo recuperar los plumones y marcadores que se secaron.